Psic. Aurora Garza

Psic. Aurora Garza WhatsApp (55) 6349-0161

Psicóloga Clínica en Acapulco
Enfoque Cognitivo Conductual
- Ansiedad, Depresión, Estrés y Trastornos de Personalidad en Adolescentes y Adultos.
- Terapia de pareja.

¡Buenos días!La mente suele acostumbrarse a lo bueno. Aquello que alguna vez deseamos profundamente, con el tiempo puede...
24/08/2026

¡Buenos días!

La mente suele acostumbrarse a lo bueno. Aquello que alguna vez deseamos profundamente, con el tiempo puede convertirse en parte del paisaje: las personas que amamos, un hogar, un momento de tranquilidad, la posibilidad de comenzar de nuevo, incluso nuestra propia capacidad para levantarnos después de días difíciles. Y cuando dejamos de mirarlo conscientemente, podemos sentir que algo nos falta, aun estando rodeados de cosas valiosas.

Agradecer no significa negar lo que duele ni conformarnos con lo que queremos cambiar. Significa aprender a sostener ambas realidades: puedo tener heridas y también motivos para sonreír; puedo atravesar una etapa difícil y reconocer todo aquello que sigue siendo bueno en mi vida; puedo desear algo distinto sin dejar de valorar lo que hoy está presente.

Quizá no necesitamos esperar a que ocurra algo extraordinario para sentirnos afortunados. A veces basta con detenernos un instante y mirar con otros ojos lo cotidiano: una conversación, una persona que permanece, una mañana tranquila, una pequeña alegría, nuestra salud en aquello que sí funciona, un abrazo, una oportunidad más.

Porque cuando aprendemos a reconocer lo que tenemos, la vida no necesariamente cambia de inmediato… pero cambia profundamente nuestra manera de vivirla.

Que esta semana comience con menos prisa por alcanzar lo que falta y con más conciencia para abrazar lo que ya está.

¡Feliz inicio de semana!

Recuerden ir a terapia y que ¡Hablar sana!

¡Lindo fin de semana! Hay magia en vivir desde el agradecimiento. No porque agradecer haga que desaparezcan los días dif...
21/08/2026

¡Lindo fin de semana!

Hay magia en vivir desde el agradecimiento. No porque agradecer haga que desaparezcan los días difíciles, las pérdidas o aquello que duele, sino porque cambia el lugar desde donde miramos nuestra vida. Agradecer no es negar lo que falta; es reconocer que, incluso mientras algo falta, también existen cosas que permanecen, que sostienen y que merecen ser vistas.

A veces estamos tan concentrados en lo que no salió como esperábamos, en quién se fue, en lo que todavía no llega o en aquello que quisiéramos cambiar, que dejamos de mirar todo lo que sí está: las personas que nos aman, los pequeños momentos de calma, nuestro cuerpo sosteniéndonos un día más, una conversación, una oportunidad, un abrazo, una puerta que se abrió cuando otra tuvo que cerrarse.

Y entonces ocurre algo profundamente terapéutico: cuando comenzamos a agradecer, dejamos de relacionarnos con nuestra vida únicamente desde la carencia. Nuestra mirada se amplía. Podemos seguir sintiendo tristeza por lo perdido y, al mismo tiempo, gratitud por lo vivido. Podemos estar atravesando un momento complicado y aun así encontrar pequeños lugares donde descansar emocionalmente.

Porque agradecer no significa conformarse. También podemos querer más, poner límites, cambiar de rumbo y construir una vida diferente. La gratitud simplemente nos recuerda que nuestra historia no está hecha únicamente de aquello que nos dolió.

Quizá ahí esté la magia: en descubrir que incluso después de días difíciles todavía existen razones para mirar alrededor, mirar dentro de nosotros y decir:

“No todo es perfecto, no todo ha sido fácil… pero todavía hay mucho en mi vida que merece ser abrazado y agradecido.”

Y cuando aprendemos a vivir desde ahí, tal vez la vida no cambia de inmediato… pero sí cambia nuestra manera de habitarla.

Recuerden ir a terapia y que ¡Hablar sana!

21/08/2026

"Reflexiones de una Psicóloga"

Hay días en los que todo duele. Días en los que no sabes hacia dónde ir y buscas desesperadamente algún lugar donde estacionarte un momento, respirar y sentir un poco de paz. Pero no lo encuentras. Porque puedes cambiar de lugar, distraerte, llenarte de cosas por hacer, intentar seguir como si nada… y aun así, aquello que llevas dentro va contigo.

- El dolor.
- La decepción.
- La tristeza.
- El miedo.

Y entonces no queda más que quedarse.
Quedarse contigo. Sin huir. Mirarte de frente y atreverte a tocar las heridas, los vacíos, las carencias y aquello que durante mucho tiempo quizá preferiste no mirar demasiado.

Y a veces descubres algo todavía más doloroso: que parte de tus propias heridas te hicieron ver cosas que quizá nunca estuvieron ahí como tú necesitabas que estuvieran.

No porque todo haya sido mentira. No porque nada haya sido real. Sino porque, algunas veces, nuestra necesidad es tan grande que termina completando aquello que la realidad apenas nos estaba dando.
Hasta que llega ese momento.

Ese golpe de realidad. Esa claridad brutal que, de pronto, te quita la venda de los ojos y te permite mirar todo de una manera tan cristalina, tan cruda, que duele todavía más. Porque entonces empiezas a comprender que quizá no estabas exagerando. Que no estabas equivocada. Que no actuaste impulsivamente. Que no tenías por qué sentir tanta culpa ni cuestionar una y otra vez lo que estabas sintiendo.

Y aparece una verdad todavía más difícil:
Quizá no te fuiste demasiado pronto. Quizá te quedaste demasiado tiempo.
Y aceptar eso duele. Duele porque las consecuencias emocionales pueden ser altísimas. Porque entonces no solamente tienes que despedirte de una persona, de una situación o de una etapa. También tienes que despedirte de aquello que imaginaste, de lo que esperaste, de lo que creíste que podía llegar a ser. Y no queda más que transitar el dolor. Amortiguar el trancazo. Recoger lo que quedó después de la caída.

Pero el verdadero aprendizaje no está solamente en entender al otro. Está en entenderte a ti. No para buscar culpables. No para convertirte en víctima. No para pensar que el mundo está en tu contra.
No para castigarte por las decisiones que tomaste. Sino para preguntarte, con toda la compasión posible:

¿Qué había en mí que todavía necesitaba sanar?

Porque muchas veces aquello que más nos duele también señala aquello que todavía necesita nuestra atención.
Y no se trata de convertirte en tu peor juez. Bastante dolor estás atravesando ya.
Se trata de aprender a ser suave contigo mientras comprendes.

De responsabilizarte sin destruirte. De aceptar tus decisiones sin condenarte por ellas. De mirar a la persona que fuiste cuando las tomó y entender que hizo lo que pudo con las herramientas emocionales que tenía en ese momento.

Pero qué difícil es. Qué fuerte.
Qué devastador puede ser darte cuenta de ciertas cosas cuando ya no puedes dejar de verlas.

Y entonces toca recoger los pedazos, reconstruirte y continuar. Porque, para bien o para mal, la vida no se detiene mientras tú estás procesando una pérdida.

El mundo sigue girando. Hay responsabilidades, personas que te necesitan, cosas que resolver, días que comienzan aunque tú todavía estés intentando comprender cómo terminó el anterior.

Y hay momentos en los que quisieras decirle a la vida: "Espérame tantito. Aquí me bajo mientras proceso todo esto.”
Pero no siempre podemos hacerlo.A veces tenemos que seguir funcionando mientras por dentro estamos reconstruyéndonos.

Y quizá una de las verdades más grandes de todo esto sea comprender que uno jamás termina de aprender y jamás termina de sanar.

No porque estemos rotos. Sino porque somos humanos. Podemos creer que ciertos temas ya están resueltos, hasta que llega una ola inesperada y nos sacude con tanta fuerza que sentimos que estamos a punto de ahogarnos.

Y luchamos. A veces con fuerza. A veces apenas. A veces simplemente dejándonos llevar mientras intentamos mantener la cabeza fuera del agua. Hasta que, de alguna manera, llegamos a la orilla.
Cansados. Golpeados. Distintos.
Nos recostamos sobre la arena, miramos el cielo y nos preguntamos:

¿Cómo llegué hasta aquí?

Pero después aparece una pregunta todavía más importante:

¿Cómo voy a salir de aquí?

Porque después de ciertas tormentas ya no somos las mismas personas. Y eso no necesariamente tiene que ser algo malo.
Si decides transformar el dolor en conciencia, la decepción en aprendizaje y la herida en una oportunidad para conocerte profundamente, entonces algo dentro de ti habrá cambiado.

No porque la tormenta haya valido la pena.
Sino porque tú decidiste que no iba a destruirte.

Eres la persona que entró en aquella tormenta creyendo que quizá no podría soportarla… y también eres la persona que logró llegar a la orilla.

Y aunque hoy estés agotada, aunque todavía duela, aunque todavía no tengas todas las respuestas, recuerda algo:
no hay tormenta que dure cien años.

El tiempo hará parte de su magia. Pero tú también harás la tuya. Y algún día mirarás hacia atrás y reconocerás a aquella persona que estuvo a punto de ahogarse.
No la mirarás con vergüenza. La mirarás con ternura. Porque fue ella quien, aun herida, siguió nadando. Y gracias a ella, llegaste hasta aqui.

AG

FB: Psic. Aurora Garza
Instagram:
Tik Tok:

Psicóloga Clínica en Acapulco
Enfoque Cognitivo Conductual
- Ansiedad, Depresión, Estrés y Trastornos de Personalidad en Adolescentes y Adultos.
- Terapia de pareja.

WhatsApp (55) 6349-0161

¡Lindo jueves!Pensamos que cambiar significa borrar lo vivido, regresar el tiempo o convertirnos en alguien completament...
20/08/2026

¡Lindo jueves!

Pensamos que cambiar significa borrar lo vivido, regresar el tiempo o convertirnos en alguien completamente diferente. Pero cambiar no funciona así.

Cambiar es poder mirar lo que hemos hecho, reconocer lo que ya no nos hace bien y elegir una respuesta distinta cuando la vida vuelve a colocarnos frente a algo parecido.

Nuestra historia influye, pero no tiene por qué convertirse en una sentencia. Podemos haber aprendido a callar para evitar conflictos, a quedarnos donde nos lastimaban, a reaccionar desde el miedo, a exigirnos demasiado o a poner siempre las necesidades de otros antes que las propias. Quizá durante mucho tiempo esas fueron las herramientas que tuvimos para sobrevivir, protegernos o sentirnos queridos.

Pero aquello que alguna vez nos ayudó también puede dejar de servirnos y sabotearnos. Y ahí comienza una parte profundamente valiosa del proceso terapéutico: descubrir que entre lo que sentimos y lo que hacemos existe un espacio donde podemos elegir.

Tal vez no podamos evitar sentir miedo, tristeza, enojo o ansiedad. Tampoco podemos cambiar lo que otros hacen ni controlar todas las circunstancias. Pero sí podemos aprender a preguntarnos: ¿quiero responder como siempre lo he hecho o quiero intentar algo diferente esta vez?

Actuar distinto no siempre significa hacer algo enorme. A veces es poner un límite donde antes guardábamos silencio. Pedir ayuda donde antes cargábamos solos. Dejar de perseguir una respuesta. Decir “no”. Permitirse descansar. Hablarse con mayor compasión. O simplemente detener un patrón que llevábamos años repitiendo.

Y aunque alguna vez volvamos a reaccionar como antes, eso tampoco borra nuestro avance. Siempre existe un nuevo día y una nueva oportunidad para corregir, aprender y volver a elegir.

Porque mientras podamos mirarnos con conciencia, hacernos responsables de nuestras decisiones y atrevernos a intentar una respuesta diferente, nuestro pasado podrá explicar muchas cosas de nosotros, pero no tendrá que decidir quiénes seremos mañana.

Recuerden ir a terapia y que ¡Hablar sana!

¡Buenos días!La forma en la que te hablas también construye la forma en la que te sientes contigo. Esa voz interna te ac...
19/08/2026

¡Buenos días!

La forma en la que te hablas también construye la forma en la que te sientes contigo. Esa voz interna te acompaña cuando te equivocas, cuando tienes miedo, cuando algo no sale como esperabas y cuando la vida simplemente pesa más de la cuenta. Por eso, cuida las palabras que eliges para ti.

No necesitas exigirte hasta lastimarte para crecer. Puedes reconocer tus errores sin humillarte, poner límites sin sentir culpa y atravesar un día difícil sin convertirlo en una sentencia sobre quién eres.

A veces necesitamos aprender a decirnos: “Hoy no pude con todo, pero hice lo que estaba en mis manos. Estoy aprendiendo. Puedo volver a intentarlo.”

Porque hablarte bonito no significa engañarte ni justificarlo todo. Significa mirarte con verdad, pero también con compasión. Corregirte sin destruirte. Acompañarte en lugar de abandonarte justo cuando más te necesitas.

Haz de tu mente un lugar seguro al cual regresar. Al final del día, eres la persona que estará contigo en cada capítulo de tu vida.

Háblate como alguien a quién amas profundamente. Porque siempre, incluso en silencio, te estás escuchando.

Recuerden ir a terapia y que ¡Hablar sana!

¡Buenos días!La vida no siempre nos permite elegir lo que sucede, pero sí nos ofrece, cada día, la posibilidad de decidi...
18/08/2026

¡Buenos días!

La vida no siempre nos permite elegir lo que sucede, pero sí nos ofrece, cada día, la posibilidad de decidir qué hacemos con ello.

Nuestra historia no está escrita en piedra. Hay capítulos que duelen, decisiones que hoy tomaríamos distinto, caminos que descubrimos que ya no nos llevan hacia donde queremos estar. Y reconocerlo no significa haber fracasado; significa haber aprendido lo suficiente para mirar nuestra vida con nuevos ojos.

Corregir nuestra historia no es borrar el pasado. Es comprenderlo. Es dejar de repetir aquello que nos lastima, cuestionar las creencias que alguna vez necesitamos para sobrevivir y comenzar a elegir desde la persona que somos hoy.

Mejorarla tampoco significa construir una vida perfecta. Significa hacerla cada vez más congruente con lo que necesitamos, sentimos y merecemos. A veces será poniendo un límite; otras, atreviéndonos a comenzar de nuevo, soltando algo que ya terminó o simplemente haciendo hoy una pequeña elección diferente. Mientras estés aquí, tu historia sigue abierta.

Y quizá una de las formas más profundas de sanar sea comprender que no tienes que quedar atrapada en ninguna versión anterior de ti mismo (a).

Cada mañana vuelve a existir una página en blanco. Y aunque no puedas cambiar lo que ya fue, sí puedes decidir qué quieres escribir a partir de ahora.

Recuerden ir a terapia y que ¡Hablar sana!

Puedes seguir funcionando y aun así no estar bien. Escucharte también es avanzar.📍 Acapulco 🌴 | En línea vía Zoom📲 Whats...
17/08/2026

Puedes seguir funcionando y aun así no estar bien. Escucharte también es avanzar.

📍 Acapulco 🌴 | En línea vía Zoom
📲 WhatsApp: (55) 55 6349 0161

17/08/2026
¡Linda semana!Cada día, incluso en aquellos que parecen iguales, estamos construyendo algo dentro de nosotros. Lo que el...
17/08/2026

¡Linda semana!

Cada día, incluso en aquellos que parecen iguales, estamos construyendo algo dentro de nosotros. Lo que eliges, lo que piensas y lo que haces de manera constante termina convirtiéndose en parte de quién eres.

No se trata de tener pensamientos positivos todo el tiempo ni de tomar siempre decisiones perfectas. Se trata de aprender a observar hacia dónde estás dirigiendo tu vida. Porque muchas veces los cambios más importantes no comienzan con una gran decisión, sino con pequeñas elecciones cotidianas: poner un límite, dejar de insistir donde ya no hay reciprocidad, cuidar de ti, modificar una idea que te lastima, atreverte a hacer algo diferente o simplemente dejar de repetir aquello que sabes que ya no te hace bien.

Tu mente influye en la manera en que interpretas lo que vives, pero tus acciones son las que poco a poco transforman esa realidad. Pensar distinto abre posibilidades; actuar distinto comienza a construirlas.

Y quizá una de las preguntas más valiosas para iniciar esta semana sea: ¿lo que estoy haciendo hoy me acerca a la vida que deseo o me mantiene en aquello que quiero dejar atrás?

No necesitas resolver tu vida completa este lunes. Basta con elegirel siguiente paso. Después otro. Y otro. Porque día a día, entre pensamientos, decisiones y acciones aparentemente pequeñas, vas creando hábitos, fortaleciendo límites, modificando historias y construyendo una nueva manera de relacionarte contigo y con el mundo.

Que esta semana no se trate solamente de esperar que algo cambie. Que también se trate de reconocer qué puedes comenzar a cambiar tú.

Porque la vida que deseas no aparece de un día para otro. Se construye, elección tras elección, desde hoy.

Recuerden ir a terapia y que ¡Hablar sana!

Dirección

Cristóbal Colón
Acapulco

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Psic. Aurora Garza publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto El Consultorio

Enviar un mensaje a Psic. Aurora Garza:

Atajos

Compartir

Categoría