25/09/2025
El denim no oculta,
solo acentúa tu geografía,
cada gota resbala como un secreto húmedo
buscando refugio en la curva de tu deseo.
El hilo se tensa,
los remaches arden,
y la tela gastada se convierte en un altar
donde mis labios quisieran arrodillarse.
No es agua lo que moja,
es el presagio de la fiebre,
la promesa líquida de un cuerpo
que pide ser abierto,
que clama gemidos entre costuras.
Quiero arrancar cada botón
como quien rompe un voto,
y perderme en ese vaivén de carne y mezclilla,
hasta que el azul se tiña
con el blanco de nuestra locura.