04/01/2024
Este escrito es para usted, o para su conocimiento, si acaso una persona cercana experimenta o de momento siente intensamente sus emociones.
Puede ser un artista, un atleta, un maestro, un médico, una mamá, un abuelito o un adolescente; puede ser empresario o empleado, puede tener familia o vivir solo; es usted un ser vivo con emociones.
Nacemos con emociones, nuestro estado de salud físico, nuestra situación económica, familiar o social las altera, a veces las incrementa, a veces las apaga.
Lo que sucede en nuestro entorno y lo que viven nuestros seres queridos también influye en nuestras emociones.
Todo esto, lo interno y propio, lo externo y ajeno nos impacta y la emoción altera nuestro ánimo.
Lo físico, lo mental y lo emocional se entrelazan y nos aprisionan, nos estrujan, nos sacuden y nos llevan al sufrimiento por el caos, la falta de control, la desesperanza, el enojo y el miedo que experimentamos.
¿Y ahora? Dice la pequeña luz de la conciencia, ¿qué sigue?, ¿qué hago?
1.- Esto que siento es real, estoy viviendo un momento de intensidad emocional.
2.- Tengo razones válidas para sentirlo.
3.- ¿Es enojo o desesperación?, ¿es miedo o angustia?, ¿es tristeza o desesperanza?. Identificaré y pondré el nombre a la emoción…¿es una o son varias?
4.- Tenemos derecho de sentir, si; pero también tenemos capacidad de control y las crisis son la oportunidad de aprender y de crecer en el manejo de las emociones.
5.- Respira profundo para oxigenar, observa el lugar en donde te encuentras, cada objeto, cada sonido, cada olor… toma agua, habla o escribe lo que pasa por la mente, así, sin orden, y de a poquito, separa cosas y busca soluciones.
6.- La vida y el estado emocional no es un continuo de puntos; la vida es única, como únicos somos cada persona, y con la vida propia, vamos creando una obra de arte, las emociones son el color; aprendamos a colorear.
Flor.