08/06/2026
A veces creemos que rogamos por amor porque “amamos demasiado”.
Pero muchas veces no es amor… es una herida de abandono hablando desde la infancia.
Niñas que crecieron sintiendo miedo a ser dejadas.
Que aprendieron a callar, portarse bien o hacer todo por mantener cerca a quienes amaban.
Y aunque hoy son adultas, esa herida sigue apareciendo en sus relaciones:
* miedo a que las dejen,
* ansiedad cuando no responden mensajes,
* apego emocional,
* necesidad constante de atención,
* soportar lo que duele por miedo a quedarse solas.
Porque una parte de ti todavía cree que si haces más, das más o cambias… entonces no te van a abandonar.