Eleonora Zilli

Eleonora Zilli * Yoga*
clases particulares o de grupo, workshop, certificaciones.

* Breathwork *
sesiones individuales de Respiración Circular Consciente.

Mi viaje por el sudeste asiático comenzó una vez más en la India. Un lugar al que he ido varias veces, casi siempre conv...
17/01/2026

Mi viaje por el sudeste asiático comenzó una vez más en la India. Un lugar al que he ido varias veces, casi siempre convencida de que sería la última… hasta que aparece esa nostalgia inexplicable por su misticismo, su cultura viva, su forma de recordarme lo esencial. Y entonces regreso.... siempre regreso.
Cada viaje ha marcado una evolución en mi práctica espiritual. Esta vez los encuentros parecían sacados de los grandes relatos místicos que narran las experiencias transformadoras en la India: momentos de claridad profunda, enseñanzas silenciosas, comprensiones que no llegan desde la mente sino desde la experiencia directa. La ciencia del yoga, la meditación y la búsqueda de la unión con lo divino aquí tiene otra profundidad.
Cada uno de mis viajes en esta tierra ha sido una iniciación. Esta vez la compartí con un grupo de amigos de distintas partes del mundo, unidos por una misma pasión: la astrología védica. Nos reunimos cada dos años para la conferencia y gracias a ellos existen varias de estas fotos. Curiosamente cada vez que vuelvo a la India tomo menos imágenes y vivo más el instante, guardando en el corazón lo que no necesita ser capturado. Algunas fotos no explican mucho a simple vista, pero para mi llevan dentro el eco de algo profundamente transformador.
La India me sigue regalando algo nuevo cada vez: una profundidad distinta en mi práctica espiritual, una conexión más íntima con lo divino y al mismo tiempo conmigo misma. Me encuentra distinta en cada regreso y yo también la miro desde otro lugar. Quizá por eso sigo volviendo: porque aquí la práctica no termina cuando el viaje acaba.

Elegí Camboya por pocas semanas y lo hice en temporada baja, cuando las lluvias cubren la selva de un verde intenso y co...
15/01/2026

Elegí Camboya por pocas semanas y lo hice en temporada baja, cuando las lluvias cubren la selva de un verde intenso y con ellas llega también la calma. Pocos viajeros se atreven a venir en este momento del año y aún menos a despertarse antes del amanecer para visitar Angkor Wat. Eso convirtió la experiencia en algo profundamente íntimo.
Sin multitudes la belleza de este lugar se vuelve abrumadora. Así conocí el complejo de templos más grande del mundo: envuelto en un silencio denso, casi sagrado. La selva ha reclamado lo que un día fue suyo, entrelazando raíces y piedra, cubriendo de misterio esos templos milenarios. Caminar por allí es entrar en un sueño antiguo, donde la vegetación y la roca narran la historia de una civilización que vivía al servicio de lo sagrado.
Después, el viaje continuó por carretera: casas sobre pilotes levantadas para resistir la lluvia constante, paisajes que hablan de adaptación y supervivencia. La historia reciente de conflictos civiles y tensiones intermitentes con los países vecinos pesa y todo ello ha forjado en las personas un carácter particular: la amabilidad existe casi como gesto aprendido frente al visitante, mientras en sus ojos late una fuerza indómita, algo salvaje como la presencia silenciosa de un tigre.
Llegué hasta unas islas del golfo de Siam con arena blanca, construcciones sencillas y pocas huellas humanas. Un paraíso que seguramente era completamente incontaminado hace apenas unos años. Ahí me quedé poco, pero lo suficiente para intuir su fragilidad.
Aquí comparto solo una mínima parte de lo que este país ofrece. Las fotos apenas rozan la superficie de una belleza intensa, compleja y profundamente impactante, que no se deja capturar del todo.

Falta muy poco para mi viaje de regreso a Europa, y lo hago desde Vietnam, un lugar acojedor y genuino, donde el tiempo ...
14/01/2026

Falta muy poco para mi viaje de regreso a Europa, y lo hago desde Vietnam, un lugar acojedor y genuino, donde el tiempo parece caminar a otro ritmo.
Aquí he visto paisajes que parecen salidos de un sueño. Recuerdo caminar envuelta en un silencio de la temporada baja, que con gracia y fuerza me devolvía constantemente al aquí y al ahora. Un silencio que me invitaba a mirar con más atención, a respirar más lento, a estar de verdad.
He encontrado playas intactas, una naturaleza que a veces es frágil y otras imponente, y personas auténticas que reciben con sonrisas sinceras, sin artificios. Lugares donde todo todavía se siente vivo, real, profundamente humano.
También he sido testigo de cómo esa belleza comienza a transformarse, a parecerse poco a poco a tantos destinos turísticos donde todo resulta familiar porque, en el fondo, es una copia de lo mismo. Y quizá por eso cada instante aquí se vuelve aún más valioso.
Vietnam tiene rincones que te dejan pasmado.
Aquí comparto solo una pequeña parte de todo lo maravilloso que he visto, con la certeza de que lo verdaderamente importante es aprender a mirar con respeto y a g***r el presente, recordando que todo es impermanente.

Está a punto de terminar una de las experiencias más gratificantes de mi vida: un año viajando sola por el sudeste asiát...
13/01/2026

Está a punto de terminar una de las experiencias más gratificantes de mi vida: un año viajando sola por el sudeste asiático.
Por eso he estado en silencio últimamente. Quise regalarme estas últimas semanas para estar presente, para g***r este rincón del mundo sin intermediarios, y dejarme sorprender una vez más.
Hoy agradezco infinitamente cada momento de este año en el que me moví como si siempre hubiera vivido aquí. Un viaje que me pidió soltar lo conocido para recordarme lo esencial: vivir el presente con intensidad y plenitud, confiar en la aventura maravillosa que es la vida.
Hoy doy gracias a cada decisión que dejó espacios abiertos, permitiendo que el universo los llenara con sorpresas que superaron cualquier expectativa.
En este camino encontré personas luminosas, momentos de profunda soledad, instantes de asombro ante la belleza del mundo y también jornadas de cansancio, dedicando gran parte de mi tiempo a lo que amo: la astrología védica.
Hoy agradezco este año distinto y grandioso, poderoso e íntimo a la vez. Un año en el que decidí elegirme, vivir lejos y, aun así, sentirme en casa.
Seguramente se cierra un ciclo, pero tengo la certeza de que este viaje no termina aquí, sino que marca algo que apenas comienza.

29/12/2025

Aquí mi glorioso 2025, resumido en pocas fotos y muchísimos recuerdos, risas, nuevos amigos, viajes, templos, rituales, cultura y todo eso que te sacude por dentro.
Muy pronto publicaré cada foto pero por el momento quiero agradecerte 2025 por enseñarme a vivir mi sueño: a habitar la incertidumbre y disfrutar el momento, a viajar por el Sudeste Asiático y sentirme siempre en casa, a comprender que la verdadera seguridad nace dentro y que muchos límites solo existen en la mente.... y desde ahí, elegir con coraje la vida que te inspira.

27/12/2025
A pesar de ser visitados por miles, hay lugares que siguen guardando un alma que no se deja fotografiar fácilmente.Bali ...
03/08/2025

A pesar de ser visitados por miles, hay lugares que siguen guardando un alma que no se deja fotografiar fácilmente.
Bali no es un secreto, lo sabemos. Es turística, sí... como lo son tantos rincones del mundo que se han vuelto espejos del deseo de otros.
Pero también es poesía: en la manera en que el incienso se mezcla con el aire, hasta en los rincones menos esperados; en la sonrisa amable que te ofrecen los lugareños sin pedir nada; en los papalotes que bailan alto en el cielo, como si cuidaran el alma del lugar.
..y si quieres alejarte del ruido del turismo comercial, siempre encuentras algo asombroso.
La que aparece detrás de mí no es la puerta del templo más famoso — no hay filas, no hay espectáculo.
Pero hay silencio, hay mar, hay viento, hay belleza y hay algo más valioso: ese instante en que sabes que estás exactamente donde debías estar.

Agradezco no haber cerrado el corazón con frases como:
“Bali ya está demasiado cambiado”, “Bali ya no es lo que era”.
Todo está cambiando. En México, en Vietnam, en cada rincón del planeta.
Pero también hay algo que resiste:
la calidez humana,
el arte de recibir,
el deseo de compartir lo sagrado.

Ojalá esta isla preserve su luz.
Ojalá sigamos aprendiendo a mirar —y a buscar— más allá de los clichés.
Ojalá siempre haya alguien que nos reciba con una sonrisa que nos haga sentir, por un momento, en casa.

Hay lugares que parecen salidos de un sueño.Playas intactas, silencios que abrazan, formas de vida pequeñas y perfectas ...
12/07/2025

Hay lugares que parecen salidos de un sueño.
Playas intactas, silencios que abrazan, formas de vida pequeñas y perfectas como estas estrellas marinas.
Durante este viaje por Asia, he tenido la suerte de presenciar esa belleza frágil y luminosa que aún sobrevive en rincones del mundo donde la naturaleza sigue hablando fuerte. Pero también he visto cómo esa belleza comienza a desdibujarse: la prisa del cemento, el ruido de lo que llega sin preguntar.
Estar aquí es una dicha y, al mismo tiempo, una invitación a mirar con más respeto.
Porque no todo lo bello está garantizado.
Y lo que hoy nos maravilla, quizá mañana ya no esté.

La Diosa Negra del OesteEn una visita inesperada, me encontré frente a esta majestuosa figura: una diosa negra de mirada...
26/06/2025

La Diosa Negra del Oeste
En una visita inesperada, me encontré frente a esta majestuosa figura: una diosa negra de mirada serena y poderosa.
Se trata de Dieu Trì Kim Mau, la Reina Madre del Oeste en el taoísmo y el budismo popular vietnamita.
En las tradiciones de Asia oriental, ella es la Reina de los Inmortales, regente de las dimensiones celestes, guía de las almas hacia la inmortalidad, protectora de lo sagrado femenino y señora del equilibrio entre la vida, la muerte y la trascendencia.
En su pecho brilla el antiguo símbolo 卍 - la esvástica, emblema ancestral de prosperidad, eternidad y armonía cósmica.
Al observar su presencia oscura, serena y absoluta, sentí su resonancia con otra Gran Madre que me acompaña desde hace años: Kālī, la Mahāvidyā del ta**ra hindú.
Ambas son rostros de lo infinito:
- Madres cósmicas, destructoras del ego y guardianas del alma.
- Portadoras de la muerte como umbral hacia la liberación, no como final.
- Misteriosas y compasivas, invencibles y protectoras.
- Reinas de lo invisible, de lo eterno, de lo que trasciende el tiempo.
Tal vez no pertenezcan al mismo linaje, pero en lo profundo, las diosas negras del mundo se (me) miran, se (me) reconocen y se (me) nombran con la misma luz.

Hoy es mi cumpleaños.A la mitad exacta de este viaje de un año por Asia que soñé durante tanto tiempo. Un viaje que me h...
21/06/2025

Hoy es mi cumpleaños.
A la mitad exacta de este viaje de un año por Asia que soñé durante tanto tiempo.
Un viaje que me ha pedido soltar lo conocido para recordarme lo esencial: vivir el presente con intensidad y plenitud.
La vida es un constante ahora: solo cuando dejamos espacios abiertos, el universo los llena con sorpresas que superan cualquier expectativa.
En este camino he encontrado personas luminosas, momentos de profunda soledad, instantes de asombro ante la belleza del mundo y también jornadas de agotamiento por dedicar la mayor parte de mi tiempo a lo que amo.
Hoy celebro un año más.
Distinto. Íntimo. Poderoso.
Sé que este cumpleaños me marcará más que muchos otros, aunque lo pase enseñando astrología, que es una de mis mayores pasiones.
Mañana celebraré en la playa y con un espacio de cuidado para mí.
Pero hoy, celebro en silencio, celebrando lo invisible:
la decisión de elegirme,
el coraje de estar lejos,
la gratitud por estar viva
y la certeza de que este viaje apenas comienza.

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