22/08/2026
Estenosis pilorica
¿Qué tal, gente? Buenos días. Espero que estén pasando un excelente sábado 🙏
Hoy voy a escribirles sobre la estenosis hipertrófica del píloro. Trataré de utilizar la menor cantidad posible de términos médicos para que todos puedan entenderla.
Comencemos con algunos datos estadísticos para comprender por qué no siempre es sencillo hacer el diagnóstico, incluso para un pediatra o un cirujano pediatra:
📈 Se presenta aproximadamente en 1 a 3 de cada 1,000 bebés.
👶 Es entre 4 y 6 veces más frecuente en niños que en niñas.
🥇 Se observa con mayor frecuencia en el primer hijo.
🧬 El riesgo aumenta cuando alguno de los padres tuvo esta enfermedad, especialmente si fue la mamá.
🍼 También se ha encontrado una asociación con la alimentación mediante biberón, aunque esto no significa que el biberón sea necesariamente la causa.
🌍 Su frecuencia puede variar entre distintas poblaciones y regiones del mundo.
Aunque algunos libros mencionan asociaciones con determinados grupos sanguíneos, ese dato tiene poca utilidad práctica para sospechar o descartar la enfermedad.
Ahora hablemos del cuadro clínico y del diagnóstico, porque aquí viene el verdadero reto para el médico.
La enfermedad generalmente comienza durante las primeras semanas de vida, con mayor frecuencia entre las 2 y 6 semanas de edad.
Al principio, el bebé puede presentar solamente pequeñas regurgitaciones o vómitos ocasionales, algo que fácilmente puede confundirse con reflujo fisiológico. Por eso, durante una primera revisión, cuando los síntomas apenas comienzan, es posible que todavía no existan suficientes datos para confirmar el diagnóstico.
Pero existe una característica muy importante: los vómitos aumentan progresivamente.
Es como subir una escalera:
* Al principio ocurren ocasionalmente.
* Después se vuelven más frecuentes.
* Cada vez salen con mayor fuerza.
* Finalmente pueden aparecer después de casi todas las tomas.
El vómito puede ser en proyectil o no, pero generalmente no contiene bilis, es decir, no es verde.
El bebé puede vomitar poco después de comenzar o terminar de comer y, a pesar de eso, vuelve a mostrarse hambriento. Si el problema continúa, puede presentar:
* Poca ganancia o pérdida de peso.
* Menos o***a.
* Boca seca.
* Decaimiento o irritabilidad.
* Deshidratación.
* Alteraciones de las sales y del equilibrio químico de la sangre.
Algunos bebés pueden verse amarillos, pero la ictericia no aparece en todos los casos y no es necesaria para hacer el diagnóstico.
🚨 Un vómito verde en un recién nacido o lactante pequeño es una urgencia y debe valorarse inmediatamente, porque puede indicar otro tipo de obstrucción intestinal.
Si los vómitos están aumentando, son repetitivos o el bebé no logra retener la leche, es importante acudir personalmente con el pediatra.
No es un problema que deba valorarse únicamente mediante un mensaje de WhatsApp, porque puede confundirse con reflujo y retrasarse el diagnóstico.
Repito: si el bebé vomita cada vez más, no mandes solamente un WhatsApp y esperes. Llévalo al consultorio. Si su médico no está disponible, busca otra valoración o acude a urgencias.
¿Cómo se hace el diagnóstico?
Durante la exploración, algunas veces puede palparse en el abdomen una pequeña bolita firme conocida como la “oliva pilórica”. Sin embargo, no siempre se logra sentir, especialmente durante las primeras etapas, y su ausencia no descarta la enfermedad.
El estudio más utilizado es el ultrasonido abdominal, porque permite medir el grosor y la longitud del píloro.
En etapas muy tempranas, incluso el primer ultrasonido puede resultar dudoso. Si los vómitos continúan y la sospecha es alta, puede ser necesario repetirlo.
En algunos casos seleccionados se realiza una serie gastrointestinal con medio de contraste y radiografías, pero actualmente se utiliza con menor frecuencia.
¿Con qué otras enfermedades puede confundirse?
El médico debe considerar y descartar otras causas de vómito, como:
* Reflujo gastroesofágico.
* Gastroenteritis u otras infecciones.
* Infección urinaria.
* Alergia a la proteína de la leche de vaca.
* Alteraciones metabólicas o de las glándulas suprarrenales.
* Malrotación o alguna otra obstrucción intestinal.
Como pueden ver, valorar a un bebé pequeño con vómitos no siempre es tan sencillo como parece.
¿Cuál es el tratamiento?
La estenosis hipertrófica del píloro no suele operarse inmediatamente si el bebé se encuentra deshidratado.
Primero se deben administrar líquidos y corregir las alteraciones de las sales y de la sangre, especialmente la llamada alcalosis metabólica. Cuando el bebé ya está estable, se realiza la cirugía.
El procedimiento definitivo se llama piloromiotomía y, en manos de un cirujano pediatra, generalmente es muy seguro.
El pronóstico es excelente y, después de recuperarse, la mayoría de los bebés puede alimentarse y desarrollarse normalmente.
Les mando un saludo a todos.
🫡😎
El Dot – mipediatra911