13/05/2026
Cada día pasan por mi consulta muchos pacientes con obesidad y síndrome metabólico. Siendo enfermedades crónicas, el apego al tratamiento suele ser complicado, así como obtener buenos resultados. El abordaje multidisciplinario es esencial en estos procesos.... Endocrino, nutrición, acondicionamiento físico y psicología son parte fundamental.
Hoy quiero compartirles las palabras de un paciente de 16 años (con su autorización) que llegó conmigo a finales del año pasado, con obesidad mórbida, pesando casi 130 kg, con hipertensión, dislipidemia y prediabetes. Llevaba 10 años intentando regular su peso, controlando su alimentación y haciendo ejercicio 2 a 3 horas al día sin ver ningún resultado favorable. Lo vi hace 2 semanas y ya ha bajado 39 kg, todos los parámetros del síndrome metabólico han mejorado. Suspendimos tratamiento anti hipertensivo e hipolipemiante.
Ese día le pregunté si me podía describir qué podría compartirle a otras personas que están en la misma situación que él, algo así como su "secreto" para lograr este cambio de 180 grados en su salud... Esto me contestó:
"Debes encontrar un propósito, que sea más fuerte que tú, de cómo quieres estar, cómo quieres verte y para que? No es suficiente la fuerza de voluntad porque la voluntad mucha veces es débil o se pierde.
Reflexioné cómo me sentía con el sobrepeso y no me gustó! No me gustó no poder correr rápido, jugar deportes con más libertad, no sentirme capaz de hacer muchas cosas físicas que otros si hacían fácilmente, y me di cuenta que es una vida miserable! Que no eres feliz así!
Entonces yo mismo comencé a cambiar mi entorno, por eso en casa dejó de haber muchas cosas, que eran apetecibles pero no sanas, y las grandes tentaciones muchas veces venían de las personas que quiero, como mis papás. Mi papá se expresaba a través de la comida y era muy difícil. Entonces, aunque se sintiera desairado, comencé a ver por mí y evitar acompañarlos en malas costumbres.
Entonces, lo ideal es comenzar a cambiar tu entorno, que solo haya comida saludable, porque muchas veces la fuerza de voluntad no bastará. A mí me gusta cocinar mis alimentos y todo debe ser en su justa medida.
No es ser obsesivo, es cuidarte, solo teniendo a la mano lo que te ayuda y quitando lo que sabes te hará fallar.
En una palabra diría: PROPÓSITO"
Cabe mencionar que se metió a una rutina de gimnasio de 60 a 90 minutos al día, 6 veces por semana
Y agrego una frase de su mamá, que aprende cada día de la disciplina de su hijo:
"Todos siempre estamos en construcción, mientras más queramos más vamos agregando habilidades y desechando lo que no nos fue útil. Y eso es lo bello, cada día. Una nueva oportunidad de ser mejor".
¿Qué les puedo decir?Amo lo que hago, soy muy afortunado de poder acompañar a las personas en la recuperación de su salud y ver estas historias de crecimiento personal y amor propio que resuenan en mí y de paso también me ayudan a crecer 🤗😍💪🏻