27/07/2026
Desde que empecé a utilizar al ejercicio como herramienta de intervención para personas con enfermedad renal crónica, mi vida ha sido bastante incómoda, pararse 4 am, dormir en el hospital, estar los fines de semana con los pacientes, por 14 años nada ha cambiado, se acaba el ensayo clínico aleatorizado y todo queda en el olvido, incluyendo a los pacientes ¿Por qué? Por qué las unidades de hemodiálisis no se ven como un centro de rehabilitación, sino como un centro de supervivencia que cumpla con “buenos” indicadores (P, K, KT/v, albúmina, etc, etc, etc), indicadores NO relacionados con la realidad que viven los pacientes todos días, pacientes que se van quedando sin fuerza, personas que van quedando sin energía, personas que dejan de comer, personas que con el tiempo empiezan a desaparecer.
Y luego está la evidencia, en donde un grupo muy pequeño de personas nos hemos esforzado incansablemente para enseñar con evidencia científica, como los pacientes mejoran de verdad con herramientas tan baratas como lo es el ejercicio y la nutrición, después de un tiempo los pacientes tienen fuerza, cocinan, comen, sonríen, mejor que una p “significativa”.
¿No es esto lo que queremos alcanzar?
Presentaremos los resultados de uno de nuestros estudios en Alemania, resultados en donde la convivencia diaria con los pacientes, la palmada en el hombro, el “tú puedes”, demostraron mejorar los síntomas de la depresión de los pacientes.
¿Me pone feliz? Puede ser, qué padre, pero viniendo de una familia en donde hemos perdido seres queridos por esta bendita enfermedad y ver que a muy pocos les importa, me pesa más.