14/05/2026
Hoy cumplí un sueño más, y mis hijos fueron mis grandes cómplices en esta experiencia inolvidable.
Tuve la oportunidad de conocer en Viena la casa y el consultorio de Sigmund Freud, el lugar donde comenzaron a gestarse muchas de las ideas que transformaron para siempre la manera en que comprendemos la mente humana y donde nació una de las bases de la psicoterapia que aún hoy practicamos los psicoterapeutas.
Recorrer cada habitación fue profundamente conmovedor. Al entrar, era inevitable imaginar la vida cotidiana de Freud, sus momentos de estudio, reflexión y escucha clínica. Poder observar algunas de sus pertenencias personales, su biblioteca y los espacios donde atendía a sus pacientes fue como acercarse a un fragmento vivo de la historia de la psicología.
Uno de los momentos más emotivos fue escuchar y ver a su hija, Anna Freud, ya en edad avanzada, relatando escenas familiares a través de una película casera. Ella, además de continuar el legado de su padre, realizó aportes fundamentales al psicoanálisis infantil y a la comprensión de los mecanismos de defensa, enriqueciendo profundamente el trabajo terapéutico contemporáneo.
Para quienes ejercemos la psicoterapia, visitar este lugar tiene un significado especial. Sigmund Freud no solo revolucionó la comprensión del sufrimiento psíquico, sino que introdujo conceptos que siguen siendo esenciales en la práctica clínica: el inconsciente, la importancia de la infancia en la construcción de la personalidad, la transferencia y el valor terapéutico de la palabra. Su visión permitió comprender que detrás de muchos síntomas existen emociones, conflictos y experiencias no elaboradas que merecen ser escuchadas con profundidad y humanidad.
Este viaje, que incluyó la visita a seis países de Europa y tuvo como último destino Viena, fue mucho más que una travesía turística; fue una experiencia profundamente significativa, llena de aprendizaje, emoción y gratitud.
Gracias a mis tres cómplices de vida por acompañarme en esta aventura y por ser parte de un recuerdo que guardaré siempre en el corazón.