20/05/2026
No siempre falta amor.
A veces lo que falta es valentía emocional.
Porque decir “esto me dolió”,
“te necesito”,
“tengo miedo”,
o “ya no sé cómo acercarme a ti”…
requiere mucha más fuerza que guardar silencio.
Hay personas que aprendieron a discutir, reclamar o alejarse,
pero nunca aprendieron a mostrarse vulnerables.
Y ahí es donde la comunicación empieza a romperse:
cuando el miedo a sentir es más grande que el deseo de conectar.
Hablar no siempre arregla todo.
Pero callar casi siempre termina alejándonos.