15/03/2026
Antes creía que mi problema era el alcohol, y que si lograba dejar de beber, todo se resolvería.
Eso me hacía sentir una falsa seguridad en mi recuperación, pero también una angustia residual que no entendía, como si algo fundamentales estuviera sin resolver.
Ahora empiezo a entender que el alcohol era solo la expresión de algo más profundo:
una forma de estar en el mundo donde yo era el centro, y donde mis necesidades justificaban cualquier cosa.
Y eso me permite dejar de perseguir la abstinencia como meta única y comenzar a transformar la orientación misma de mi personalidad —porque mientras la raíz permanezca, el síntoma encontrará otra puerta para manifestarse.