18/07/2026
Hay una frase de Heraclio que vive en mi desde que tengo 12 años que, fue de mis primeros encuentros con la filosofía y dice:
“Todo cambia, nada permanece. Nadie se baña dos veces en el mismo rio, porque. Ni el rio es el mismo ni el que se baña la misma persona”
Sé que muchas personas han estado librando diferentes circunstancias y lo abrumador que puede llegar a ser, sobre todo para aquellos que poco expresan y que deciden hacerlo sin ayuda. Para ti, para él, para ella, para mi, para aquellos… para todos, es preciso saber que los momentos son transitorios, que este momento es parte de tu transformación y desarrollo personal, que aunque no lo veas claro porque las responsabilidades o presiones por tomar una decisión abruman solo nos están demostrando que nuestras emociones, pensamientos y nuestra visión de nosotros mismos nos está transformando para ser más resilientes.
Cada pensamiento, cada emoción, cada llanto y de pronto saber que alguien se preocupa por ti, reforzará una conexión en tu cerebro que hoy hace falta y, entonces aprenderás de ello porque, aunque la rabia así como la tristeza son las emociones que más energía gastan de nuestro cuerpo, la buena noticia es que no son estables ni tampoco permanecen, la teoría dice que lo correcto es que solo estén entre 35 y 40 minutos, si tu los has sentido por más tiempo, busca un espacio para pedir ayuda o simplemente haz esa llamada para pedir hablar, una visión diferente te puede cambiar la perspectiva, incluso el animo para afrontar esa situación que te tiene abrumado.
Otro dato importante, es que nuestro cuerpo renueva células cada 7-10 años y, quizá ese cansancio, enojo, tristeza o frustración que sientes en este momento, sólo sea parte de ese proceso de adaptación al cambio y apareció con cierta intolerancia o irritabilidad… sé más compasivo contigo, toma esa pausa que necesitas, aliméntate bien, escribe, pon tu playlist favorito, haz esa llamada, acepta las disculpas o pide perdón (según sea el caso)… y guarda la calma.
Frena amígdala (enojo,tristeza), cingulo (interpretación emocional) y precúneo que, este último interpreta pero miente. Hoy dale un respiro a tu cerebro.
Con cariño, Psicóloga Ivette Gallegos