30/06/2026
Testimonio Fernanda corona
7ma Generación
INICIACIÓN Código 333
Hay procesos que se caminan con los pies descalzos y con el corazón en la mano, ir dentro de ti es para valientes, siempre lo diré.
Hace 9 meses tomé un curso de iniciación para sanadora, Mujer Medicina, y para descubrir mis dones.
Más allá de aprender distintas formas ancestrales, limpias y herramientas extraordinarias, este camino me llevó a comprender algo mucho más profundo: para sostener este servicio también es necesario ser una persona congruente.
No se trata solo de compartir con alguien allá afuera o de estar al servicio de los demás; se trata, primero, de mirar hacia adentro. De darme cuenta qué cosas en mí me enfermaban, qué era lo que no quería ver, qué máscaras me ponía, qué guardaba en mi corazón y qué pensamientos, creencias y emociones podían estar afectándome. También implicó observar la historia que una misma se cuenta.
Porque muchas veces, sanar es volver al origen: a eso que nos llevó a estar ahí en primer lugar.
Entendí algo muy profundo:
para ser la medicina, primero tienes que convertirte en la medicina. Para ser la sanadora, primero tienes que sanarte. Y ahí comenzó uno de los encuentros más hermosos de mi vida: volver a mí.
Volverme a encontrar.
Descubrirme, reconocerme y abrazar cada parte de lo que soy.