06/06/2026
Sagrada Abuelita
ABUELITA SAGRADA DE COLIMA
🇲🇽 Patrimonio Cultural de México
Sabías que, esta hermosa obra de arte rupestre, fue considerada por la UNAM Universidad Nacional Autónoma de México como uno de los mapas más antiguos de México. Se le conoce como Abuelita Sagrada, y se encuentra en la comunidad de Cofradía de Suchitlán, al norte del municipio de Comala, en Colima, en un sitio arqueológico recientemente descubierto, el cual se encuentra a 14 km en línea recta del cráter del Volcán de Fuego.
Hace dos mil años, en este lugar, los antiguos pobladores del valle la grabaron hasta convertirla en un mapa de su entorno. Su diseño guarda relación con la tradición Tumbas de Tiro (300 a.C.–600 d.C.) cuyo origen se remonta en el intermedio de los periodos Preclásico Tardío y Clásico Temprano.
En el análisis de este bien cultural, considerado como uno de los mapas más antiguos de México, los arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) reconocieron en la parte frontal del monolito, oquedades y líneas en lo que sería una representación del Volcán de Fuego de Colima. Muestra la ubicación de barrancas, ríos, aldeas, espacios funerarios, y otros puntos de interés energético y espiritual localizados en la ladera sur del coloso.
Mide 1.70 m de altura, un ancho irregular de 2.12 a 2.77 m y un espesor de 60 cm y 1.70 m, y guarda un eje de 20° al noreste, orientada de frente al volcán.
En esta gran piedra de origen volcánico se aprecian tres técnicas de grabado: pulido, picoteo y desgaste. Se trata de un monumental mapa que tiene al volcán como punto de referencia.
En la antigüedad, esta roca basáltica era considerada un integrante importante dentro de la comunidad. La arqueóloga Dra. Ligia Sofía Sánchez Morton, investigadora UNAM-ENAH-CEDAHM, quien visitó el petroglifo en 2022, consideró dentro de sus observaciones que, "este elemento evidentemente tendría que ser una especie de marcador y un interlocutor entre los varios mundos que convivían aquí".
La podríamos imaginar llena de flores, rodeada de baile y canto, ya que era frecuentada para pedirle prosperidad en los campos, consejos, agradecerle algún milagro, o tomar desiciones importantes, ya que pudo fungir como una auténtica deidad petrificada en medio de un importante centro político. "Se le colocaba ofrendas en sus pozas, tales como sangre, copal, miel, lágrimas, u otros líquidos y objetos sagrados de la época", mencionó, la Maestra Ligia, especialista en culturas mesoamericanas.
En tiempos prehispánicos, a las piedras como éstas se les conocía como 'Abuelitas' ya que eran consideradas contenedoras de la sabiduría, desde el origen de la tierra.
Sobre su simbolismo, el arqueólogo Arturo Montero García, con Maestría en Historia, Doctorado en Antropología Simbólica y Postdoctorado en Antropología Ecológica, menciona que, "el Volcán de Fuego y la piedra, nos está hablando de una relación de apropiación del paisaje. El volcán al ser pequeño y tenerlo en una piedra lo hago mío. Yo puedo tener un diálogo con el volcán. Es un lenguaje simbólico. Es el fuego, es la erupción, es la actividad, es la deidad que está viva, es la piedra que respira y que la que tengo enfrente y con la que empiezo el diálogo".
Sobre el sitio arqueológico de Cofradía de Suchitlán, el Dr. Montero agregó que "hay dos paradigmas a resolver, el espacio y el tiempo, y esto es lo que tenemos aquí. El espacio sacralizado donde la comunidad se apropia del espacio y, a través del trabajo de cambiar la morfología de esas piedras insertando elementos simbólicos, ese espacio se apropia, ¿y dónde está el tiempo?, no dudo que, muchas de ellas sean marcadores astronómicos, y que, nos estén dando, marcadores para solsticios, equinoccios y pasos cenitales".
En el área, los especialistas reconocieron más piezas con tallados, utilizadas como espejo astronómico, estructuras, vestigios cerámicos asociados a la fase Chanal (1000 d.C − 1500 d.C.), la posible presencia de Guachimontones y evidencia de que fue campamento en la Guerra de los Cristeros, según relatos de la zona, que sugiere que el lugar estuvo ocupado en al menos, cuatro momentos importantes de la historia de Colima.
El Dr. Carlos Alberto Ramírez Vuelvas, Coordinador General de Extensión en la Universidad de Colima Oficial, consideró este hallazgo como el más importante en el estado, desde el descubrimiento de La Campana.
Tras la exploración y el estudio del sitio y el petrograbado, el Centro INAH Colima elaboró una cédula de inscripción al Sistema Público de Monumentos y Zonas Arqueológicas e Históricas de México, para su registro como Patrimonio Cultural de la Nación.
El hallazgo fue realizado la tarde del jueves 4 de junio de 2020, durante la pandemia del Covid-19, por los fotoperiodistas Rafael Cruz y Jonathan Villa.
Admira y cuida tu herencia arqueológica.
🎥 Les compartimos en los comentarios, el documental 'Colima, tesoro cultural del Occidente Mesoamericano', que habla a detalle sobre este hermoso tesoro colimense.
❤️🔥 Patrimonio Cultural de la Nación