07/08/2026
ACT para el TEPT: ¿qué muestra la evidencia reciente?
Una revisión sistemática y metaanálisis de Rehman et al. (2025) examinó la eficacia de la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) Para el trastorno de estrés postraumático (TEPT) en adolescentes y adultos. La revisión incluyó 25 estudios, de los cuales 20 fueron incorporados al metaanálisis, con participantes expuestos a distintos tipos de trauma, entre ellos violencia interpersonal, abuso, trauma militar, trauma complejo y experiencias traumáticas asociadas con condiciones médicas y psiquiátricas.
La medición del TEPT fue considerablemente heterogénea, identificándose 15 instrumentos o versiones diferentes. Los más utilizados fueron la Lista de Verificación del TEPT para DSM-5 (PCL-5; 6 artículos), la **Lista de Verificación del TEPT–Versión Civil (PCL-C; 3), la Lista de Verificación del TEPT–Versión Específica (PCL-S; 2), la **Escala de TEPT Administrada por el Clínico para DSM-5 (CAPS-5; 2) y la Escala de Impacto del Evento–Revisada (IES-R; 2). Otras medidas, como PCL-M, CAPS-IV, CAPS-CA, CPSS, CRIES-13 y PSS-I-5, fueron utilizadas con menor frecuencia.
El principal resultado cuantitativo mostró un tamaño del efecto global grande (d = 1.274; IC95% [0.906, 1.643]; p < .001), indicando una reducción significativa de la sintomatología global de TEPT asociada con las intervenciones ACT. Sin embargo, la heterogeneidad entre estudios fue elevada (I² = 88%) y el intervalo de predicción fue amplio (−0.329 a 2.877), lo que indica que la magnitud del efecto puede variar considerablemente dependiendo de la población, el tipo de trauma, el diseño del estudio y las características de la intervención.
En cuanto a la intervención, los protocolos de 8 a 12 sesiones mostraron los resultados más consistentes, aunque tratamientos de 4 a 6 sesiones también reportaron mejoras relevantes. Se observaron resultados favorables en veteranos militares, sobrevivientes de violencia interpersonal y personas expuestas a trauma múltiple o complejo. Los formatos individual, grupal y digital mostraron resultados prometedores, aunque la revisión no permite establecer que una modalidad sea claramente superior a las demás.
La evidencia apoya a ACT como una intervención prometedora para reducir la sintomatología del TEPT, pero los resultados deben interpretarse considerando la elevada variabilidad metodológica entre estudios. Los autores destacan la necesidad de ensayos clínicos de mayor calidad, instrumentos y protocolos más estandarizados, mayor diversidad cultural y análisis diferenciados por edad, género y tipo de trauma. Además, futuras investigaciones deberían examinar por separado síntomas específicos como evitación, hiperactivación y alteraciones cognitivas, ya que el metaanálisis evaluó principalmente la sintomatología global del TEPT.