17/07/2026
¿Los analistas también sienten cosas durante una sesión?
Sí. Pero la pregunta importante no es si sienten, sino qué hacen con eso.
En psicoanálisis, esto recibe el nombre de contratransferencia: las reacciones, muchas veces inconscientes, que el analista experimenta frente a lo que el paciente dice, hace o despierta en la transferencia.
Freud advertía que esas reacciones podían convertirse en un obstáculo para la cura si el analista no las reconocía ni las trabajaba mediante su propio análisis.
Con el tiempo, autores como Ferenczi, Winnicott y Paula Heimann plantearon que la contratransferencia también puede ser una vía para comprender mejor al paciente, siempre que el analista sepa elaborarla y no actúe desde ella.
¿Y Lacan? 🤔
Lacan introduce un giro decisivo: el problema no son las emociones del analista, sino la posición que ocupa en la transferencia y el deseo que orienta la cura. Lo esencial no es lo que el analista siente, sino que no responda desde sus sentimientos personales, permitiendo que sea el deseo del analizante el que encuentre un lugar para desplegarse.
La pregunta, entonces, no es "¿qué sintió el analista?", sino "¿desde qué lugar intervino?". Esa diferencia cambia por completo la dirección de un análisis.