07/07/2026
El texto conocido originalmente como “Bardo Thödol” (“Liberación mediante la escucha en el estado intermedio”) fue concebido para ser leído a una persona después de morir, guiándola a través del bardo: ese estado de transición entre una identidad y la siguiente.
Pero creo que ahí es donde solemos perder lo más interesante.
Porque los bardos no sólo ocurren cuando el corazón deja de latir. Ocurren cuando termina una relación, pierdes un trabajo, cuando una enfermedad destruye la imagen que tenías de ti, cuando una experiencia con psilocibina desarma el personaje con el que llevabas años viviendo, cuando descubres que la persona que creías ser era, en gran parte, solo una historia.
No es casualidad que este libro se haya convertido en uno de los textos más influyentes dentro de la historia de la terapia con psicodélicos. En 1964, Timothy Leary, Ralph Metzner y Richard Alpert (quien después sería conocido como Ram Dass) publicaron The Psychedelic Experience, una reinterpretación del Bardo Thödol como una guía para atravesar una experiencia con L*D. La propuesta era tan simple como revolucionaria: el “morir” del libro podía entenderse como la disolución temporal del ego que muchas personas experimentan durante una sesión psicodélica.
Décadas después, la ciencia encontraría puntos de encuentro. Hoy sabemos que algunas experiencias intensas con psilocibina o L*D pueden producir una disminución transitoria del sentido del yo, una reorganización profunda de la narrativa personal y, en muchas personas, una reducción significativa del miedo a la muerte. No significa que el Libro Tibetano de los Mu***os hubiera anticipado la neurociencia. Significa que describió, mediante un lenguaje simbólico y religioso, fenómenos de la conciencia que seguimos intentando comprender desde la psicología y las neurociencias.
Cuántas veces morimos psicológicamente antes de morir biológicamente?
Quizá el verdadero bardo sea cualquier momento en el que una identidad deja de sostenerse y todavía no sabemos quién seremos después.