19/07/2026
Hoy fui a Disney On Ice y, justo frente a mí, estaba un niño autista acompañado de su papá.💙
Desde que llegué sospeché que era autista; la experiencia profesional hace que, en ocasiones, ciertos detalles sean evidentes. Pero lo que realmente llamó mi atención no fue el diagnóstico, sino todo lo que ese pequeño estaba logrando.
La mayoría de las personas no alcanza a imaginar lo complejo que puede ser para un niño autista asistir a un espectáculo así. Las luces, la música, el volumen, la multitud y la cantidad de estímulos pueden resultar abrumadores. Hubo momentos en los que se notaba ansioso y necesitó el apoyo de su papá para sentirse seguro. Aun así, permaneció sentado durante todo el show.
Mientras muchos solo veían a un niño disfrutando de un espectáculo, yo veía un enorme esfuerzo, una red de apoyo llena de amor y una gran victoria.
Situaciones como esta nos recuerdan la importancia de la empatía y la comprensión. Nunca sabemos todo lo que una familia ha recorrido para que un niño pueda disfrutar de un momento como este. Antes de juzgar una conducta, vale la pena mirar con empatía.
Necesitamos seguir informando al mundo sobre el autismo. Hablar de inclusión, derribar mitos y generar conciencia es una tarea de todos. Como terapeuta, ese es también mi compromiso: seguir compartiendo información que nos permita construir una sociedad más comprensiva, respetuosa e incluyente.
No olvidemos que estos espacios son para todos los niños. Todos merecen vivir la magia, disfrutar, emocionarse y crear recuerdos, cada uno a su manera. Porque la verdadera inclusión comienza cuando aprendemos a mirar con empatía y a respetar las diferencias. 💙
Psic. Jazmín Prieto