06/07/2026
El siete de agosto comenzamos un proceso de transformación en tribu y lo llamo así porque cuando nos comprometemos con nosotras mismas e involucramos la escritura, la lectura, el movimiento y la comunidad, no hay manera de que no sea así.
Y por si no me conoces o si te preguntas quién va a facilitar este espacio, quiero contarte sobre mí.
Soy Paola Portillo y desde hace varios años acompaño a mujeres a volver a sí mismas a través de la palabra, el cuerpo y la presencia.
Me formé como terapeuta y alquimista circular en 2017. En 2022 me certifiqué como guía en vinculación corporal y hoy facilito prácticas somáticas y acompaño procesos de movimiento somático. Desde 2021 sostengo círculos de lectura virtuales y algunos presenciales, con sus breves intermitencias, claro.
He creado talleres de escritura introspectiva, movimiento intuitivo y prácticas somáticas, y en 2023 nació Auténtica en mi piel, un proceso de transformación para mujeres basado en la somática y la integración de trauma, con el deseo de que cada mujer pueda convertirse en un espacio seguro para sí misma y, desde ahí, transformar el mundo que toca.
Estoy certificada como terapeuta somática en LK Movimiento Inteligente, una técnica somática de incorporación de consciencia y evolución personal.
He tomado varios cursos acerca de cómo el trauma impacta nuestros cuerpos, quiénes somos y cómo habitamos el mundo. También cursos cuya raíz es la somática de un montón de maneras.
Pero, en realidad, creo que más importante que mi formación, es mi camino. No comparto herramientas que no hayan pasado primero por mi cuerpo, por mis preguntas, por mis duelos, por mis resistencias y por mi propia transformación.
Creo profundamente que el cuerpo es un puente a la consciencia, que la vida nos invita constantemente a emprender el viaje a la totalidad, un viaje de regulación y de consciencia y que una mujer acompañada por otras mujeres recuerda con mayor facilidad quién es.
Por eso este círculo de lectura es una invitación a encontrarnos con nuestra naturaleza salvaje, y a reconectar con nuestra propia voz.
Creo que dentro de cada mujer existe una fuerza antigua que nunca desaparece. Una parte libre, creativa, intuitiva y profundamente viva que espera ser recordada. Y también creo que cuando una mujer recupera esa fuerza, no solo transforma la forma en que ama, crea, materna, trabaja y habita el mundo sino que también se convierte en un campo de resonancia. Su transformación deja de pertenecerle solo a ella y comienza a propagarse, tocando otras vidas, inspirando otras búsquedas y modificando, poco a poco, la masa crítica de nuestra sociedad. Porque toda mujer que recuerda quién es, abre un camino para que otras también lo recuerden.
Ese es el propósito de cada espacio que facilito.