31/08/2026
Mañana para muchas familias comienza nuevamente el corre, corre: levantarse temprano, uniformes, mochilas, tráfico, horarios… y quizá también un poquito de desesperación. 😅
Pero en medio de todo ese movimiento vale la pena recordar algo:
Los cambios no tienen que ser fuertes o dramáticos para impactarnos de verdad.
Y para nuestros pequeños, regresar a clases también es un cambio importante.
Después de pasar más tiempo en casa, vuelven las rutinas, los horarios, las separaciones. Algunos cambian de grado, de salón, de maestra o maestro; aparecen nuevas reglas, compañeros distintos y expectativas diferentes.
Puede haber mucha emoción por regresar… y al mismo tiempo nervios, resistencia, irritabilidad, llanto, cansancio o una necesidad mayor de estar cerca de nosotros.
No todo comportamiento difícil significa que algo anda mal.
A veces simplemente nos está diciendo:
“Todavía estoy aprendiendo a acomodarme a esto nuevo.”
Quizá esta primera semana no necesitemos exigir una adaptación inmediata. Podemos acompañarla.
Bajar un poquito el ritmo cuando sea posible.
Escuchar antes de corregir.
Dar espacio a lo que sienten.
Recordarles que no tienen que saber hacerlo todo desde el primer día.
Y entre tanta prisa, hacer una pregunta sencilla:
“¿Cómo estás viviendo tú este cambio?” 🤍
Porque adaptarse también es un proceso…
y sentirse acompañado puede hacer una gran diferencia. 🌱
Adry Villanueva♡
Tanatóloga
L.D.H. Céd. Prof. 10117830
Respiro en calma
Respiro en calma: Duelo, vida y reconstrucción