EL 12 de septiembre de 1880 el padre José de Jesús María Uriarte y Pérez colocó la primera piedra de la construcción del Hospital del Carmen, en un terreno baldío que fue donado por el prefecto de Culiacán, Sinaloa. Toda la madera que se necesitó para los trabajos del hospital fue traída de la región de Badiraguato, por familiares y amigos del sacerdote, utilizando para transportar las aguas de ar
royos y ríos. Con un entusiasmo casi nunca visto, el padre Uriarte encabezó a los trabajadores cargando la madera con sus propias manos. Cuando estalla el brote epidémico de fiebre amarilla en agosto de 1883, la obra se encontraba en estado avanzado. Solidario con el pueblo, el obispo Uriarte ordena que se use el local para atender a los enfermos. Los meses y años pasaron y el obispo Uriarte seguía trabajando sin descanso pero no alcanzo ver terminada su obra ya que murió el 26 de mayo de 1887 a causa de un derrame cerebral. Su cadáver, después de haber estado expuesto al público durante tres días, fue sepultado en la capilla del Hospital del Carmen. Obispo José de Jesús María Uriarte y Pérez
Casi dos meses después, el 16 de julio, el vicegobernador en funciones de gobernador Gabriel F. Se le dio el nombre de Hospital del Carmen por Carmen Amador por haber sido quien más aporto para la construcción.