13/05/2026
Alguien creó un sitio web para vender "secadores de ropa impulsados por energía solar."
Con testimoniales de clientes satisfechos. Con especificaciones técnicas. Con frases como "tecnología de vanguardia" y "sistemas de matrices de secado horizontal y vertical optimizados para maximizar la exposición solar."
El producto llegaba en una caja. Lo abrías. Y adentro había una cuerda para tender ropa.
El sitio llegó a incluir testimoniales de un supuesto "físico nuclear" diciendo que la ciencia del producto "comprueba" y que sus vecinos le preguntaban constantemente por su "sofisticado aparato de secado."
Y aquí viene la parte que lo hace brillante.
La cuerda de tender ropa sí usa energía solar. El sol seca la ropa. Siempre lo ha hecho. Desde antes de que existiera la electricidad.
Lo único que hicieron fue tomar algo que la humanidad ha conocido por milenios, envolverlo en lenguaje de startup tecnológica y venderlo como innovación del siglo XXI.
Y funcionó. Porque vivimos en una época donde el lenguaje técnico convierte cualquier cosa ordinaria en algo que parece revolucionario.
"Sistema de secado off-grid que aprovecha 1.36 kilovatios por metro cuadrado de energía solar renovable."
O también conocido como: tender la ropa y secarla bajo el sol.
La próxima vez que veas un producto con nombre complicado y precio elevado… pregúntate si no es simplemente una cuerda de tender ropa con mejor marketing.