21/05/2026
Llegamos a la recta final de la primavera, una temporada caracterizada por temperaturas muy elevadas y una falta casi total de humedad en el ambiente. Bajo estas condiciones, las hemorragias nasales (epistaxis) en niños se vuelven una consulta médica de todos los días. 🩸🚩
Es comprensible que ver sangrar a un hijo genere mucha angustia en los padres, pero en la gran mayoría de los casos, este problema tiene una explicación ambiental y alérgica muy sencilla.
El aire seco y caliente deshidrata la delicada mucosa nasal, volviéndola frágil. Si a este factor ambiental le sumamos una rinitis alérgica no diagnosticada, tenemos la combinación perfecta: una nariz inflamada, reseca y que da mucha comezón, lo que lleva al niño a rascarse inconscientemente hasta lastimar los pequeños vasos sanguíneos.
Desliza el carrusel para entender la relación entre el clima, la alergia y los sangrados, y descubre cómo prevenirlos ➡️
Para romper este ciclo, es indispensable actuar en dos frentes: lubricar constantemente la nariz con soluciones salinas y acudir a una valoración alergológica para controlar la inflamación de fondo. Al tratar la rinitis, desaparece la necesidad de frotarse la nariz y, por lo tanto, los episodios de sangrado se detienen.
¿Sus pequeños han presentado sangrados nasales con este cambio de clima? Los leemos abajo 👇