29/07/2026
A veces lo que pesa no son nuestros hijos. Pesa todo lo que hay que sostener para cuidarlos: la casa, la comida, las emociones, los horarios, la culpa, el cansancio y esa sensación de no poder soltar nada nunca. Y quizá nombrarlo no nos hace menos madres, sino que nos devuelve la humanidad. Porque una madre también necesita brazos, pausa, tribu y permiso para decir: “estoy cansada”, sin que eso borre el amor inmenso que siente por sus hijos. Amar no significa poder con todo. Amar también es reconocer que la maternidad no es fácil, que las mamíferas no nacimos para maternar en soledad y que solo soltando las expectativas absurdas de la sociedad podremos sentirnos en paz ✨💜