30/07/2026
La única constante en la existencia humana es la impermanencia. Pasamos la vida buscando terrenos firmes, estabilidad y rutinas que nos den seguridad; sin embargo, la realidad se empeña en recordarnos que vivir es cambiar. Desde la perspectiva de la logoterapia, el cambio constante no es un enemigo que viene a destruir nuestra paz, sino un escenario dinámico que nos desafía a descubrir nuevos significados.
Cada cambio derriba una vieja forma de vivir, pero al mismo tiempo erige una pregunta inédita que exige una respuesta responsable de nuestra parte.