30/04/2026
Ser niño es mirar el mundo sin filtros, con curiosidad y asombro, donde todo puede ser nuevo y posible. Es reír sin razón, imaginar sin límites y sentir sin miedo a mostrarse tal como se es.
Con el tiempo crecemos, aprendemos reglas, responsabilidades… pero a veces olvidamos esa parte esencial que nos hacía ligeros. Volver a ese niño interno no es retroceder, es reconectar con la capacidad de disfrutar lo simple, de confiar, de crear y de emocionarnos.
Hoy, más que celebrar a los niños, es un buen momento para preguntarnos:
¿qué parte de mi infancia sigo permitiendo vivir en mí?
Porque crecer no debería significar dejar de ser, en esencia, un poco niños.
Psi. Tania Lozada