17/09/2026
¿Te ha pasado que cambian las personas, pero algunas emociones parecen repetirse?
A veces nos encontramos sintiendo nuevamente que no nos escuchan, que no nos eligen, que no somos suficientes o que el otro podría irse.
Y aunque la relación sea nueva, nosotros llegamos a ella con una historia.
Nuestros primeros vínculos van dejando huellas en la manera en que aprendemos a relacionarnos, en aquello que esperamos de los demás y también en lo que tememos que vuelva a suceder.
Por eso, algunas experiencias del presente pueden despertar emociones que no pertenecen únicamente a lo que está ocurriendo hoy. Algo de nuestra historia también puede estar apareciendo ahí.
Freud nos ayuda a pensar justamente en esta repetición: cómo, en nuestros vínculos actuales, podemos reencontrarnos con experiencias, deseos y conflictos que forman parte de nuestra historia.
Pero repetir no significa estar condenados a vivir siempre lo mismo.
Poder preguntarnos “¿por qué esto me duele tanto?”, “¿por qué vuelvo a sentirme así?” o “¿por qué termino nuevamente en este lugar?” puede ser el comienzo para comprender aquello que se repite.
Y quizá, al comprenderlo, podamos empezar a construir formas diferentes de relacionarnos. 🤍
Porque cada encuentro puede ser también un reencuentro con nuestra propia historia.