03/07/2026
¿Qué es el hidrosálpinx? Imagina una manguera con el extremo tapado
Las trompas de Falopio son como dos tubos delgados que conectan los ovarios con el útero. Por ahí viaja el óvulo para encontrarse con el espermatozoide. El hidrosálpinx ocurre cuando una de estas trompas se tapa en su extremo final (por una infección antigua, cirugía previa, endometriosis, etc.) y, como el líquido no tiene por dónde salir, la trompa se va hinchando como un globo lleno de agua.
Es un problema bastante común: se calcula que 3 de cada 10 mujeres con problemas en las trompas tienen justamente este.
¿Por qué complica quedar embarazada?
Hasta ahora se pensaba que el problema era solo "mecánico" —la trompa tapada no deja pasar al óvulo, o el líquido acumulado "gotea" hacia el útero y arrastra al embrión antes de que pueda implantarse—. Pero este estudio muestra algo nuevo y más interesante:
El hidrosálpinx no solo daña la trompa. También manda una "señal de alarma" que llega hasta el útero y cambia el ambiente donde el embrión debería anidar.
¿Cómo lo descubrieron?
Los investigadores miraron bajo el microscopio distintos tipos de células de defensa (del sistema inmunitario) en la trompa enferma y en el endometrio (la capa que recubre el útero por dentro). Encontraron que:
🛡️ Hay más células de defensa de lo normal, tanto en la trompa como en el útero — señal de que el cuerpo está "en alerta" e inflamado de forma crónica.
⚖️ El equilibrio entre los "tipos de guardias" está alterado: aumentan unos glóbulos blancos (los que coordinan la respuesta) mientras que otros (los que normalmente ayudan a "tolerar" al embrión, que es medio ajeno al cuerpo de la madre) están fuera de lugar.
🎯 Las células "asesinas naturales" (NK) y los macrófagos —que son parte de las defensas más básicas del cuerpo— también están aumentadas en el útero, y esto puede estorbar justo el proceso delicado en que el embrión intenta "anidar".
La idea central, en una frase:
El líquido que se acumula en la trompa tapada viaja hasta el útero y lo deja en un estado de "inflamación silenciosa", como si las defensas del cuerpo estuvieran demasiado activas justo en el momento en que deberían estar tranquilas para dejar que el embrión se instale.
¿Por qué importa esto en la práctica?
Explica algo que los médicos ya sospechaban: incluso haciendo fertilización in vitro (poniendo el embrión directamente en el útero), las probabilidades de embarazo bajan si hay un hidrosálpinx sin tratar. Por eso muchas guías recomiendan tratar o extirpar la trompa afectada antes de un tratamiento de fertilidad.
Y a futuro, entender que el problema es también "inmunológico" abre la puerta a buscar tratamientos que calmen esa inflamación, además de las soluciones quirúrgicas actuales.
Fuente: Aljassim et al. (2026). "Hydrosalpinx perturbs the tubal and endometrial immune environment." Reproduction & Fertility, 7, RAF250204.