21/04/2026
La fisioterapia es un pilar fundamental en el tratamiento de la artritis, ya que no solo ayuda a controlar el dolor, sino que preserva la funcionalidad de las articulaciones.
Su enfoque se basa en tres ejes principales:
Movilidad y Flexibilidad: Mediante ejercicios terapéuticos, se mantiene el rango de movimiento articular, evitando la rigidez característica de esta condición.
Fortalecimiento Muscular: Al fortalecer los músculos que rodean la articulación, se reduce la carga y el impacto que esta soporta, disminuyendo el desgaste.
Manejo del Dolor: El uso de agentes físicos (como calor, frío o electroterapia) ayuda a reducir la inflamación y mejorar la calidad de vida del paciente sin depender exclusivamente de fármacos.
En resumen, la intervención fisioterapéutica temprana es clave para retrasar la progresión de la discapacidad y mantener la independencia física del individuo.