24/08/2026
A veces no necesitamos que alguien nos diga qué hacer.
Necesitamos sentir que no estamos solas.
Encontrarnos con otras mujeres puede mostrarnos algo muy poderoso:
que aunque nuestras historias sean diferentes, muchas de nuestras emociones, dudas, miedos y deseos pueden ser profundamente humanos y compartidos.
Un espacio entre mujeres no debería ser un lugar para competir.
Ni para compararnos.
Ni para demostrar quién puede más.
Puede ser simplemente un lugar para ser.
Para hablar.
Para escuchar.
Para compartir.
Para reír.
Para llorar.
Para sentirnos acompañadas.
Y quizá eso también forma parte de sanar.
¿Has vivido alguna vez un espacio entre mujeres que te haya hecho sentir realmente acompañada?
Te leo.