29/07/2026
👁️ La cirugía no es el primer paso en todos los pacientes con glaucoma, pero puede ser la mejor alternativa en situaciones específicas.
Cuando el tratamiento con gotas y/o láser no logra controlar adecuadamente la presión intraocular, o cuando la enfermedad continúa avanzando, existen procedimientos quirúrgicos diseñados para mejorar el drenaje del humor acuoso y proteger el nervio óptico.
La decisión de realizar una cirugía depende del tipo de glaucoma, el grado de daño, la presión objetivo y las características particulares de cada paciente.
El objetivo siempre es el mismo: preservar la visión y reducir el riesgo de progresión de la enfermedad.