23/05/2026
¿Te despiertas entre las 3 y 4 de la madrugada y sientes que “se te espanta el sueño”? Aunque muchas personas le llaman “la hora del diablo”, desde la fisiología puede relacionarse con el ritmo circadiano, la melatonina, el cortisol, la digestión nocturna, la glucosa inestable, el estrés sostenido o un cuerpo que no logra entrar en reparación profunda.
Durante la primera mitad de la noche predomina más el sueño profundo, clave para regular inflamación, reparar tejidos y recuperar al sistema nervioso. Pero si cenas tarde, te acuestas justo después de comer o llegas a dormir con dolor, estrés o inflamación, el cuerpo puede mantenerse en modo alerta.
Dormir no empieza cuando cierras los ojos: empieza desde cómo cenas, a qué hora te acuestas y con qué carga fisiológica llegas a la noche.