18/06/2026
A veces no estamos bien, solo estamos acostumbrados a parecerlo.
Hay personas que sonríen, conviven, responden y siguen adelante… aunque por dentro ya estén cansadas. No siempre por falsedad, sino por costumbre, por sobreadaptación o por esa sensación de que mostrar el malestar incomoda a los demás.
No todo cansancio emocional se nota.
A veces se disimula muy bien.
Sonreír también puede ser una forma de sostenerse, de protegerse o de seguir funcionando cuando ya no queda mucha energía.
En terapia también se aprende a reconocer lo que se siente sin tener que esconderlo todo el tiempo.