05/06/2026
Hacemos la vida en una casa. Comemos según nuestra cultura. Nuestra cotidianidad a veces nos toca sin que nos demos cuenta porque la vida va muy aprisa. O al menos así se siente ahora.
Cada elección que hacemos parece que tiene menos nuestra atención. Vamos como en automatico.
Vivimos, comemos, gozamos o padecemos nuestro medio ambiente. ¿ Eres consciente de cómo es ese dónde vives?
Aunque es distinto aquí que en otros lados del mundo, al final las cosas se conectan de una u otra forma. Los sistemas económicos, decisiones políticas y modelos de producción que determinan cómo se extraen, transforman y distribuyen los recursos de todo el planeta.
Ser consciente de nuestro medio ambiente nos invita a comprender que las crisis mundiales no son únicamente el resultado de hábitos individuales. También es consecuencia de una maquinaria global de explotación que durante décadas ha tratado a los bosques, los ríos, los océanos y a las comunidades como recursos infinitos al servicio del crecimiento económico.
Informarnos sobre el origen de los productos que consumimos, las condiciones en las que fueron producidos, el impacto de sus envases y el destino de sus residuos nos ayuda a tomar decisiones más conscientes. Pero también nos permite cuestionar los sistemas que normalizan el desperdicio, la contaminación y la sobreexplotación de la naturaleza.
Si aprecias el espacio que habitas exige un mínimo de responsabilidad. Nos recuerda que cuidar la Tierra implica apoyar políticas públicas, proyectos comunitarios y modelos económicos que respeten los límites ecológicos y la dignidad de todas las formas de vida.
Que viva la vida!
Les comparto unas fotos del medio ambiente que he visitado; ríos, lagunas pueblos y ciudades dónde la vida me ha llevado, me ha conmovido y he disfrutado.