08/08/2026
Me preguntó: “¿otra vez?”… y esa vez la aguja me dolió a mí.
Hay momentos del cuidado de la diabetes tipo 1 que se vuelven parte de la rutina: revisar, medir, aplicar insulina, corregir cuando hace falta… Una mamá aprende a hacerlo porque sabe que es necesario.
Pero que se vuelva rutina no significa que deje de sentirse.
A veces basta una frase de tu hijo para que todo pese distinto.
“¿Otra vez?”
Y de pronto ya no estás pensando solamente en la técnica, en la dosis o en hacer las cosas bien. Estás mirando a tu hijo y entendiendo que él también está cansado de los piquetes, de las revisiones y de tener que repetir una y otra vez algo que otros niños quizá ni siquiera tienen que pensar.
Y aun así, tienes que hacerlo.
Porque cuidar también puede signific hacer algo que a ninguno de los dos le gusta, pero que forma parte de su tratamiento.
Cuando estos cuidados se repiten muchas veces, también puede aparecer cansancio emocional. Por eso, además de una buena técnica, ayuda explicar lo que va a pasar, acompañarlo con calma, escuchar cómo se siente y darle espacio para expresar cuando algo ya le está pesando.
No siempre podemos evitar el piquete. Pero sí podemos intentar que alrededor de ese momento haya comprensión, paciencia y mucho acompañamiento. 💜
Porque detrás de cada aplicación no solo hay insulina. También hay una mamá intentando cuidar el cuerpo de su hijo sin olvidar cuidar cómo se siente.
💬 ¿Qué frase de tu hijo te ha dolido más escuchar desde su diagnóstico?