08/08/2026
Hoy cerramos la semana mundial de la lactancia materna con el testimonio de mi querida pacientita Soraya, quien nos comparte su testimonio de cómo vivió su diagnóstico, tratamiento, remisión, la búsqueda del embarazo, el embarazo, lactancia y una recaída:
"Me diagnosticaron artritis reumatoide en 2019 después de un período de estrés extremo. Comencé metotrexato una vez por semana, tratamiento que mantuve durante varios años.
Cuando decidí intentar quedarme embarazada (2022), mi reumatólogo Miguel fue crucial. Me alertó sobre la importancia de suspender el metotrexato al menos 3 meses antes, así que guardé mi dispositivo de anticoncepción durante 6 meses. Pero después no quedaba embarazada. Pasaron otros 6 meses con la angustia de no tener un brote y tener que retomar el tratamiento y empezar de nuevo.
El milagro del embarazo
Para mí, el embarazo fue como si la artritis se "durmiera". Aunque me advirtieron que después del parto era muy probable un brote fuerte y que no podría amamantar si retomaba el metotrexato, no tuve recaída. Creo que lo que ayudó fue mantener una alimentación baja en carbohidratos desde el embarazo y continuarla después.
Estuve en remisión hasta 2026, cuando tuve un brote después de otro período importante de estrés. Esta vez, la alimentación no fue suficiente y, con apoyo de mi médico, decidimos retomar el metotrexato.
Durante mucho tiempo creí que el metotrexato me estaba "envenenando". Es verdad que me causa algunas molestias: náuseas y un poco de caída de cabello. Pero me doy cuenta ahora de que ese daño es mucho menor que estar sin tratamiento de fondo y enfrentar un brote inesperado que haga daños irreparables en mis articulaciones. El metotrexato me protege.
He aprendido que los cambios de hábitos son complementos fundamentales para tener una mejor calidad de vida. No solo en la artritis reumatoide, sino con cualquier patología. Es un "pack" integral:
• Cuidar lo que comemos
• Ejercitarnos regularmente
• Dormir 8 horas diarias (y siestas si lo necesitamos)
• Canalizar el estrés y las emociones
Pero aquí está lo importante: no siempre se puede ser perfecto en todo esto, y está bien. La búsqueda obsesiva de la perfección causa más estrés al cuerpo que cualquier "fallo". Se trata de intentarlo, de ser consistentes la mayoría del tiempo, y de tratarnos con compasión cuando no podemos.
Ahora ya no soy fatalista. He aprendido que:
• Puedes estar en remisión por largos períodos
• Una recaída no significa que hiciste algo malo
• Es simplemente cuestión de recomenzar
• Lo más importante es proteger tus articulaciones ante cualquier posible brote
• He aceptado más mi enfermedad y el tratamiento
• La salud es un equilibrio, no una perfección
Hoy agradezco profundamente el apoyo del Dr. Miguel, quien me ha guiado en cada etapa de este camino."
- Soraya