07/05/2026
En muchas relaciones tóxicas, la herida más profunda no se da durante la ruptura, sino en no haber sabido irse a tiempo. Permanecer esperando cambios, justificando conductas o postergando decisiones por no enfrentar nuestros miedos.
Sanar no consiste únicamente en superar una separación, sino en comprender por qué permanecimos donde ya no había felicidad y paz.