25/08/2026
🚨 La boca también puede darnos pistas de que un niño no está respirando adecuadamente.
Cuando veo dientes muy juntos o apiñados, poco espacio en la arcada y un paladar alto y estrecho, no pienso únicamente en un problema estético. Estos hallazgos pueden asociarse con respiración oral persistente, obstrucción de la vía aérea superior y trastornos respiratorios durante el sueño.
Cuando un niño no puede respirar bien por la nariz, suele mantener la boca abierta y la lengua en una posición más baja. Durante el crecimiento, este cambio funcional puede influir en el equilibrio de la lengua, los labios y las mejillas y se ha asociado con:
🦷 Maxilar y paladar estrechos.
🦷 Paladar alto.
🦷 Dientes apiñados.
🦷 Mordida cruzada o abierta.
🦷 Mayor resalte de los dientes superiores.
🦷 Cambios en el patrón de crecimiento facial.
En el estudio de Festa y colaboradores, publicado en 2021, el 81.4% de una muestra seleccionada de niños respiradores orales presentó alguna maloclusión. También se encontraron asociaciones entre la hipertrofia amigdalina, la relación Clase II y el aumento del resalte dental.
Lo que debe aumentar nuestra preocupación es que se acompañen de:
⚠️ Respiración habitual por la boca.
⚠️ Ronquido frecuente.
⚠️ Pausas, jadeos o esfuerzo para respirar.
⚠️ Hundimiento del pecho o movimientos respiratorios marcados.
⚠️ Sueño inquieto, sudoración o posturas extrañas.
⚠️ Irritabilidad, cansancio o problemas de atención durante el día.
El ronquido habitual en la infancia no debe normalizarse. Ante estos hallazgos debemos investigar la causa: hipertrofia de adenoides o amígdalas, rinitis, obstrucción nasal, alteraciones craneofaciales u otros factores.
📚 Referencias
Festa P, Mansi N, Varricchio AM, et al. Association between upper airway obstruction and malocclusion in mouth-breathing children.
Acta Otorhinolaryngol Ital. 2021;41(5):436–442. doi: 10.14639/0392-100X-N1225
Castilho RL, Matsumoto MAN, Castilho GL, et al.
The interface between dentistry and respiratory sleep disorders in children. Sleep Sci. 2020;13(4):220–223. doi: 10.5935/1984-0063.20200004
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