01/04/2026
Zazen no es técnica para "lograr" algo, sino regreso al estado natural, más allá de la mente dualista. La mente ordinaria divide —bueno/malo, éxito/fracaso, yo/otro— calculando, analizando, esforzándose por "progresar". Pero Deshimaru insiste: deja de fingir (hipocresía), de aferrarte a dogmas, de inflar el ego (arrogancia). En su lugar, abraza las contradicciones.
En la postura inmóvil de zazen, surge la Vía Media: armonizar opuestos volviendo a su origen, como enseña Deshimaru —"hacer una síntesis de los opuestos"—. No rechaces pensamientos ni emociones; obsérvalos surgir y desvanecerse sin apego. Así, el zazen disuelve ilusiones, revelando la unidad cósmica (kakunen musho) más allá de categorías.