25/07/2026
¿𝕋𝕦 𝕓𝕖𝕓é 𝕤𝕖 𝕢𝕦𝕖𝕕𝕒 𝕕𝕠𝕣𝕞𝕚𝕕@ 𝕤𝕚𝕖𝕞𝕡𝕣𝕖 𝕢𝕦𝕖 𝕝@ 𝕒𝕞𝕒𝕞𝕒𝕟𝕥𝕒𝕤? 𝕠 ¿ℍ𝕒𝕤 𝕟𝕠𝕥𝕒𝕕𝕠 𝕢𝕦𝕖 𝕡𝕒𝕣𝕒 𝕢𝕦𝕖 𝕤𝕖 𝕕𝕦𝕖𝕣𝕞𝕒 𝕝@ 𝕥𝕚𝕖𝕟𝕖𝕤 𝕢𝕦𝕖 𝕡𝕖𝕘𝕒𝕣 𝕒 𝕥𝕦 𝕡𝕖𝕔𝕙𝕠?
👇🏻¡TE PLATICO POR QUÉ!👇🏻
La lactancia materna es uno de los métodos más efectivos para inducir el sueño en los bebés, y esto se debe a una combinación perfecta de factores bioquímicos, neurológicos y físicos que actúan directamente sobre el sistema nervioso del bebé:
1. Factores Bioquímicos y Hormonales (La Leche Materna)
Nucleótidos y hormonas inductoras del sueño: La leche materna contiene sustancias bioactivas, como nucleótidos, que varían su concentración según el ciclo circadiano. Por ejemplo, los niveles de melatonina y triptófano son significativamente más altos en la leche nocturna, lo que ayuda a regular el reloj biológico del bebé y facilita la somnolencia.
El triptófano y la serotonina: El triptófano es un aminoácido esencial presente en la leche que funciona como precursor de la serotonina (neurotransmisor asociado con el bienestar y la relajación) y, posteriormente, de la melatonina (la hormona del sueño).
Colecistocinina (CCK) y péptidos: Durante la succión, la estimulación gástrica del bebé libera hormonas como la colecistocinina, que generan una sensación de saciedad y bienestar general, provocando una respuesta neurológica de relajación y sopor (el clásico efecto de "sueño postprandial").
2. Neurobiología de la Succión
Activación del sistema nervioso parasimpático: El acto de succionar rítmicamente estimula el nervio vago, lo que reduce la frecuencia cardíaca, disminuye la presión arterial y baja los niveles de cortisol (la hormona del estrés). Esto traslada al bebé de un estado de alerta a un estado de calma propicio para el descanso.
Liberación de oxitocina y endorfinas: Tanto la madre como el bebé liberan oxitocina durante el amamantamiento. En el bebé, esta hormona genera sensaciones de seguridad, apego y tranquilidad, reduciendo la ansiedad y facilitando la transición hacia el sueño profundo.
3. Factores Térmicos, Sensoriales y Ergonómicos
Termorregulación y contacto piel con piel: El calor corporal de la madre ayuda a regular la temperatura del bebé, un proceso que requiere energía y cuyo equilibrio es indispensable para inducir el sueño. El contacto estrecho también disminuye la actividad motora espontánea.
El ritmo y el esfuerzo físico: Mamar requiere un esfuerzo muscular coordinado (succión, deglución y respiración) que genera un gasto energético moderado. Al quedar satisfecho nutricionalmente, el bebé experimenta una relajación muscular profunda que culmina en el sueño.
Dr. J Alfredo Camargo Labra
PEDIATRA DGP: 2427282 Especialidad AE- 07781
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Médica Chapultepec Ixmiquilpan