26/02/2026
𝗗𝗶𝘀𝘁𝗶𝗺𝗶𝗮: 𝗰𝘂𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗹𝗮 𝘃𝗶𝗱𝗮 𝘀𝗲 𝘃𝘂𝗲𝗹𝘃𝗲 𝗴𝗿𝗶𝘀.
No estás en crisis.
No lloras todos los días.
No has dejado de cumplir con tus responsabilidades.
Pero tampoco disfrutas.
No te ilusionas.
No te sientes realmente vivo.
La distimia es una forma de depresión persistente y silenciosa.
No derrumba de golpe… desgasta poco a poco.
Es levantarte cada día con una sensación constante de vacío leve, como si la vida hubiera perdido intensidad.
Lo más difícil es que te acostumbras.
Empiezas a pensar:
“Así soy yo.”
“Siempre he sido así.”
Y no.
No es tu personalidad.
No es flojera.
No es falta de carácter.
Es un estado emocional que puede trabajarse.
Si llevas tiempo viviendo en modo gris, no lo normalices.
La vida no debería sentirse apagada de manera permanente.
Pedir ayuda también es una forma de valentía.
La salud mental no siempre grita.
A veces susurra durante años.
Escucharla a tiempo hace la diferencia.