30/06/2026
Quiero contarles algo.
Como nutriólogo, una de las frases que más escucho es:
“Hago ejercicio, como mejor… pero no logro bajar mi porcentaje de grasa.”
Y muchas veces, el problema no es la falta de esfuerzo.
Es un cuerpo que lleva demasiado tiempo expuesto al estrés, al mal descanso, a una alimentación inconsistente y a hábitos que favorecen un estado de inflamación.
La inflamación no significa automáticamente que tengas más grasa corporal, pero sí puede hacer que el proceso de perderla sea más difícil: menos energía, más antojos, peor recuperación y una mayor sensación de estancamiento.
Por eso, en consulta no solo reviso las calorías o el entrenamiento.
También evalúo cómo duermes, cómo manejas el estrés, tu salud digestiva y los hábitos que construyes todos los días.
Porque perder grasa no se trata únicamente de comer menos.
Se trata de crear un entorno en el que tu cuerpo pueda funcionar mejor.
Cuando mejoras tus hábitos, tu cuerpo empieza a responder de una manera diferente.
¿Te ha pasado que sientes que haces “todo bien” y aun así no ves resultados? Te leo en los comentarios. 👇