22/08/2021
🥰👣Los pies precisan de unos cuidados y una atención diarios, ya que están sometidos a grandes esfuerzos. Por eso, mantener una higiene podal adecuada y frecuente resulta básico para prevenir infecciones, porque un pie cuidado es un pie sano.
✅ Asea tus pies a diario.
Asegúrate de lavar bien los tobillos, las plantas, las uñas y los espacios entre los dedos.
✅ Sécalos bien.
El exceso de humedad y el calor, así como los restos de jabón, favorecen la proliferación de hongos y bacterias, por lo que es importante que prestes especial atención a los espacios entre los dedos y dediques un tiempo a dejar los pies bien secos antes de ponerte cualquier calzado.
✅ Hidrátalos.
Aplica una crema hidratante después del lavado, sobre todo en los talones, la zona del pie que más se reseca y en la que pueden aparecer grietas. Emplea un producto adecuado según el estado de tu piel.
✅ Usa calcetines de materiales naturales.
Apuesta por prendas elaboradas con materiales como el algodón, en lugar de los que contienen fibras sintéticas e impiden la correcta transpiración. Así mismo, haz lo posible por evitar las costuras muy marcadas que ejercen presión o roces sobre la piel.
✅ Protege tus pies en espacios públicos.
Para evitar las infecciones por hongos o verrugas, protege tus pies utilizando chancletas o escarpines de goma en zonas húmedas de uso público como las piscinas. Tampoco es recomendable compartir las herramientas para cortar las uñas, ni siquiera con otros miembros de la familia.
✅ El calzado, cómodo y adecuado a ti.
Utiliza un calzado flexible, transpirable, de anchura adecuada a tus pies y cómodo. Busca aquellos que tengan una planta acolchada o, en su defecto, utiliza una almohadilla plantar sintética para evitar sobrecargar tus pies. Los tacones altos y estrechos deben evitarse dentro de lo posible.