22/05/2026
La autoexigencia muchas veces no surge únicamente del deseo de superación, sino de mandatos internos profundamente arraigados: la necesidad de cumplir, responder o sentirse valioso a través del rendimiento constante.
Desde una mirada psicodinámica, hacer “más” puede convertirse en una forma de intentar sostener el reconocimiento, evitar la culpa o responder a ideales internos difíciles de alcanzar.
Sin embargo, la capacidad potencial no siempre coincide con la disponibilidad psíquica real.
Reconocer los propios límites no es debilidad ni conformismo; también es una manera de escucharse y cuidar de sí.