12/08/2026
A veces olvidamos lo afortunados que somos.
Se nos olvida cuando despertamos y nuestro cuerpo funciona bien.
Cuando abrimos la nevera y encontramos qué comer.
Cuando abrimos una llave y sale agua limpia.
Cuando tenemos una cama esperándonos y un techo que nos protege.
Cuando podemos escuchar la voz de las personas que amamos y saber que están bien.
Nos acostumbramos tanto a algunas bendiciones, que dejamos de mirarlas con gratitud.
Hoy quiero detenerme.
Mirar a mi alrededor y agradecer.
Agradecer por la vida, por la salud, por mi familia, por el amor, por las personas que caminan conmigo y por todas esas pequeñas cosas que, sin darnos cuenta, son enormes regalos.
Estos tres días entre el desierto y el mar fueron mucho más que una escapada por mi cumpleaños.
Fueron una pausa.
Un recordatorio de lo bonito que es simplemente estar aquí.
Sentir la tierra, mirar el cielo, escuchar el silencio, contemplar el mar y entender que no necesito demasiado para sentirme profundamente feliz.
Hoy no le pido nada más a la vida.
Solo quiero aprender a reconocer cada día todo lo que ya me ha dado.
Gracias, Dios, por permitirme celebrar un año más.
Por la vida que tengo, por lo vivido, por lo aprendido y por todo lo que todavía está por venir.
No es solo una vuelta más al sol ☀️, es un recordatorio de que estoy viva, de que estoy aquí, de que tengo la oportunidad de seguir sintiendo, amando, aprendiendo y disfrutando cada instante.
Gracias amor Jezty por estos días de naturaleza, amor y paz.
Me voy con el corazón lleno. 🍂🌵🌊✨