24/09/2025
¡ADIÓS, DOCTOR SIGMUND FREUD!/el 23 de septiembre de 1939 fallece SIGMUND FREUD en Londres. Nuestro homenaje hoy
La muerte de Sigmund Freud, el padre del psicoanálisis, marcó el fin de una era en el campo de la psicología.
Referente para todo psicoanalista, Freud representa uno de los gigantes de la cultura y la ciencia.
Nacido el 6 de mayo de 1856 en Freiberg, Moravia, y criado en Viena, Austria, es considerado una de las figuras más influyentes en la historia de la psicología y la cultura occidental.
Freud falleció el 23 de septiembre de 1939, tras largos años de dolorosa enfermedad.
Sus descubrimientos, como el complejo de Edipo, la "estructura" de la mente (ello, yo y superyó) y la interpretación de los sueños, desafiaron la concepción burguesa del hombre de su tiempo.
Freud había huido a Londres, adonde se había trasladado debido a la creciente amenaza de la persecución n**i en Austria. A Freud le diagnosticaron cáncer de mandíbula en 1923, lo que le obligó a someterse a una serie de cirugías y a sufrir molestias físicas durante los últimos años de su vida.
A pesar del deterioro de su salud, Freud continuó trabajando y escribiendo prolíficamente hasta sus últimos días.
La muerte de Sigmund Freud no marcó el fin de su influencia, sino que inició la lucha por su legado. Numerosos analistas y escuelas discreparon sobre el legado de su pensamiento.
El impacto de los descubrimientos de Freud trascendió el campo de la psicología.
Sus ideas han influido en la literatura, el arte, el cine y la cultura popular, moldeando la representación de la psique humana en innumerables obras.
Conceptos como el "desliz freudiano"(lapsus), la "represión" y lo inconsciente se han convertido en parte del pensamiento común.
En los últimos meses de su vida, el cáncer se convirtió en una fuente de dolor insoportable para Freud, tanto que casi se quedó sin palabras. A pocos días de morir, Freud escribió sus últimas palabras en respuesta al poeta Albrecht Schaeffer:
"Tengo más de ochenta y tres años, así que en realidad llego tarde, y no me queda más que seguir el consejo de tu poema. Espera, espera...".
Al día siguiente, Freud llamó a su médico y le dijo:
"Ahora no es más que una tortura y no tiene sentido. Habla con Anna al respecto, y si ella lo considera correcto, terminemos con esto de una vez". Gracias a dosis crecientes de opiáceos, Freud se durmió, libre de dolor, muriendo el 23 de septiembre de 1939, cuando la Segunda Guerra Mundial acababa de estallar en el mundo.
*Gianfranco Ricci /Psicologo