01/06/2026
Hay personas a las que ya no les guardas resentimiento.
Ya no necesitas discutir.
Ya no imaginas conversaciones pendientes.
Ya no sientes aquella rabia que alguna vez te acompañó.
Y entonces aparece una pregunta incómoda:
Si ya perdoné...
¿significa que debo volver?
Muchas personas creen que sí.
Que perdonar implica reconciliarse.
Que sanar implica reabrir la puerta.
Pero no siempre.
Porque el perdón es una decisión interna.
La confianza es una construcción relacional.
Y una puede existir sin la otra.
Puedes dejar de odiar a alguien...
y aun así elegir poner límites.
El número 63 de Cerebro y Corazón habla de esa diferencia que tantas personas necesitan escuchar.
Porque no toda puerta que cierras necesita volver a abrirse.
Las ligas se encuentran en los comentarios.