12/08/2026
🔴 La es una operación quirúrgica que consiste en la extirpación parcial o total de la glándula tiroides, una pequeña estructura con forma de mariposa ubicada en la parte delantera del cuello. Esta glándula es fundamental porque produce hormonas que regulan el metabolismo, la energía y el ritmo del corazón. La cirugía se realiza cuando la glándula crece demasiado, presenta nódulos o tumores, o cuando produce una cantidad excesiva de hormonas que no se puede controlar con medicamentos.
🔹 Los motivos para realizar esta operación:
Existen varias situaciones médicas por las cuales un profesional decide indicar esta intervención. La causa principal es la presencia de cáncer de tiroides o la sospecha de nódulos malignos en la zona. También se realiza cuando se forma un bocio de gran tamaño, el cual es un crecimiento anormal del cuello que genera molestias al tragar o respirar. Otra razón es el hipertiroidismo grave, una condición donde la glándula trabaja de más y no responde bien a los tratamientos médicos habituales.
🔹 Tipos de cirugía según la cantidad de tejido retirado:
Dependiendo de la enfermedad de cada paciente, el cirujano puede retirar toda la glándula o solo una parte de ella. Cuando se remueve la glándula completa, el procedimiento se llama tiroidectomía total. Si solo se extrae uno de los dos lados o lóbulos de la mariposa, se le conoce como tiroidectomía parcial o lobectomía. En algunos casos de tumores malignos, además de retirar la glándula, se extraen los ganglios linfáticos cercanos en el cuello para evitar que la enfermedad se extienda.
🔹 Preparación y anestesia en el quirófano:
Antes de ingresar a la cirugía, la persona debe cumplir con un ayuno de alimentos y líquidos de varias horas. La tiroidectomía se realiza siempre bajo anestesia general, lo que significa que el paciente permanece completamente dormido y sin sentir dolor durante todo el proceso. Durante la operación, el anestesiólogo monitorea constantemente los signos vitales, la respiración y la frecuencia cardíaca de la persona.
🔹 Paso a paso de la intervención:
El cirujano realiza un corte horizontal muy fino en un pliegue natural de la piel en la parte baja del cuello para que la cicatriz sea poco visible. A través de esa apertura, separa cuidadosamente los músculos y aparta las estructuras vecinas para exponer la glándula. El médico trabaja con gran precisión para no dañar los nervios que controlan las cuerdas vocales ni las pequeñas glándulas paratiroides que controlan el calcio. Una vez retirado el tejido enfermo, se cierra el corte con suturas internas y externas.
🔹 El cuidado de las cuerdas vocales y el calcio:
Detrás de la tiroides se encuentran nervios muy delicados que mueven las cuerdas vocales y cuatro glándulas diminutas llamadas paratiroides. Durante la cirugía, el equipo médico protege con extremo cuidado estas estructuras. Si las glándulas paratiroides se irritan temporalmente, los niveles de calcio en la sangre pueden bajar, provocando hormigueo en las manos, los pies o la cara. Si los nervios se inflaman, la voz puede sonar ronca o débil durante unos días o semanas mientras se recuperan los tejidos.
🔹 Recuperación inicial en el hospital:
El tiempo de permanencia en el centro hospitalario suele ser de uno a dos días. En las primeras horas es normal sentir molestias al tragar, dolor leve en la garganta y rigidez en la parte posterior del cuello. El paciente debe guardar reposo con la cabeza ligeramente elevada para disminuir la hinchazón en la herida. Durante esta estancia se realizan exámenes de sangre para verificar los niveles de calcio y confirmar que el cuerpo se encuentre estable antes de dar el alta.
🔹 Cuidados de la cicatriz y alimentación en casa:
Una vez en el hogar, se deben mantener unos días de reposo sin realizar esfuerzos físicos ni levantar objetos pesados. La herida debe lavarse suavemente con agua y jabón neutro, secándola muy bien para evitar humedad. Los primeros días es recomendable consumir alimentos blandos y líquidos fríos o tibios para facilitar la trágica de la comida sin molestar la garganta. Además, se debe proteger la cicatriz del sol directo usando pañuelos o bloqueador solar durante los primeros meses para lograr una mejor apariencia estética.
🔹 Medicamentos utilizados en el tratamiento:
Para controlar el dolor y la inflamación de la herida se recetan analgésicos genéricos por vía oral como el IBUPROFENO o el PARACETAMOL. Si se presentan bajones de calcio, se indican suplementos de CALCIO combinados con VITAMINA D como el CALCITRIOL por vía oral. Cuando se realiza la extracción total de la glándula, la persona debe tomar de por vida una pastilla diaria de LEVOTIROXINA para reemplazar las hormonas que la tiroides ya no puede fabricar.
🔹 Diagnóstico de complicaciones y señales de alerta:
Aunque es una intervención muy segura, es fundamental vigilar la zona del cuello durante los primeros días. Se debe buscar atención médica de emergencia si la parte delantera del cuello se hincha de forma rápida y dura, si se presenta dificultad severa para respirar o si sale pus o líquido de la herida. También se consideran señales de alerta la presencia de fiebre superior a los 38 grados o espasmos musculares y hormigueos intensos que indican una baja fuerte de calcio.
🔹 El especialista responsable del procedimiento:
El médico cirujano especializado en cabeza y cuello o el cirujano general es el encargado de planificar y realizar esta operación quirúrgica. Asimismo, el médico endocrinólogo trabaja en conjunto antes y después de la cirugía para ajustar las dosis de los medicamentos hormonales, realizar controles periódicos de sangre y asegurar que el metabolismo del cuerpo se mantenga en perfecto equilibrio a largo plazo.
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Dr. Alejandro Fonz Escoffié
Cédula profesional: 2752559
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