11/07/2026
A veces esperamos que los niños nos digan: "me siento mal", "estoy preocupado" o "necesito ayuda".
Pero la realidad es que, muchas veces, su malestar se expresa de otra forma.
Puede verse como irritabilidad, reacciones intensas, dificultad para calmarse o incluso cambios en el sueño o el apetito.
Detrás de esas conductas no siempre hay desobediencia o una intención de desafiar. Con frecuencia, hay emociones que todavía no saben identificar, comprender o expresar con palabras.
Como adultos, no podemos evitar que nuestros hijos sientan tristeza, miedo, frustración o enojo. Lo que sí podemos hacer es ofrecerles un espacio seguro donde esas emociones sean escuchadas y acompañadas.
Cuando cambiamos la pregunta de "¿Por qué se está portando así?" por "¿Qué estará necesitando?", también cambia nuestra manera de responder.
Acompañar no significa dejar de poner límites. Significa comprender primero para poder guiar después.
🤍 Si este carrusel te hizo reflexionar, guárdalo para volver a él cuando lo necesites o compártelo con alguien a quien pueda ayudar.
💬 ¿Qué otra señal has observado en tu hijo o hija cuando no está pasando por un buen momento? Te leo en los comentarios.
📍 PSICOMAR | Psicología Infantil
Mérida, Yucatán.
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