03/08/2026
¿Has trabajado con un jefe que obtenía resultados… pero dejaba personas rotas a su paso?
No todos los líderes difíciles tienen un trastorno de personalidad. Sin embargo, la psicología organizacional ha documentado que algunos directivos presentan rasgos como manipulación, ausencia de empatía, búsqueda excesiva de poder y falta de remordimiento. Cuando estos comportamientos se normalizan, el costo lo pagan las personas y, tarde o temprano, también la organización.
En áreas corporativas pueden ocultarse detrás del carisma, la política y la influencia.
En el gemba suelen manifestarse a través del autoritarismo, la humillación, el miedo y el control excesivo.
El problema no es el puesto. El problema es el uso del poder.
La evidencia muestra que estos estilos de liderazgo se asocian con mayor rotación, menor compromiso, deterioro de la seguridad psicológica, estrés crónico, burnout y una disminución sostenida del desempeño de los equipos.
La buena noticia es que estos comportamientos no deben normalizarse. Las organizaciones que desarrollan líderes con inteligencia emocional, empatía, autoconciencia y responsabilidad crean culturas más saludables y, al mismo tiempo, mejores resultados de negocio.
¿Qué conducta agregarías tú a esta lista? Me encantará leerte y abrir la conversación.
Fuentes:
• Babiak, P. & Hare, R. D. Snakes in Suits: When Psychopaths Go to Work (2006).
• Hogan, R. & Hogan, J. The Dark Side of Leadership (2012).
• Paulhus, D. L. & Williams, K. M. (2002). The Dark Triad of Personality.
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